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Big Ben: información, medidas, ubicación y más

El Big Ben es uno de los símbolos culturales más distintivos y famosos que se asocian con el Reino Unido, y con la ciudad de Londres, la capital inglesa. Ubicado en el Palacio de Westminster, la torre del reloj es protagonista de un sinfín de postales y fotografías de los millones de turistas que visitan la ciudad cada año.

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Big Ben

Londres no sería Londres sin él. El Big Ben es uno de los puntos de referencia más famosos del mundo y una de las atracciones más populares y fotografiadas de la capital de Inglaterra. Aunque generalmente cuando hablamos del Big Ben nos referimos a toda la torre, esta denominación no es del todo exacta. En realidad, Big Ben es la enorme campana de más de 13 toneladas que se encuentra en el interior del campanario de la Torre Elizabeth.

El simbólico reloj se ubica en la cima de la torre, en uno de los extremos del Palacio de Westminster, la sede del Parlamento Británico (también conocido como las Casas del Parlamento o simplemente El Parlamento), el órgano legislativo de la Gran Bretaña que alberga en su interior las Cámaras de los Lores y las Cámaras de los Comunes.

Desde el pasado mes de agosto de 2017 y tras 157 años de labor casi ininterrumpida, el gran reloj fue silenciado por trabajos de mantenimiento y conservación. Se espera que para el año 2021 las restauraciones estén culminadas y las campanas del Big Ben vuelvan a indicar a los ciudadanos londinenses el paso de las horas con su característico sonido.

Características, medidas y materiales

La estructura del Palacio de Westminster está ensamblada sobre una gruesa base de concreto, la edificación está hecha de piedra caliza de color arena y su techo de hierro fundido. La imponente construcción de estilo neogótico ocupa más de 8 hectáreas, mientras que sus altas torres se elevan hasta 96 metros de altura por encima de la ciudad de Londres. Ver:Castillo de Chenonceau

La torre que alberga al famoso gran reloj tiene cuatro caras. Fue construida durante el reinado de la reina Victoria, razón por la cual en cada uno de sus lados se puede leer la inscripción en latín “Domine salvam fac reginam nostram victoriam primam” (“Oh señor, mantén a nuestra reina Victoria sana y salva”).

Dentro de la Torre Elizabeth, una escalera en espiral de 339 escalones de piedra caliza lleva al campanario donde se ubica el famoso reloj. Cada una de las cuatro caras del reloj, encargadas de anunciar las horas desde el año 1859, se elevan a 55 metros del suelo, sus esferas miden 7 metros de diámetro, mientras que las manillas que indican los minutos tienen 4 metros de longitud, y las que marcan las horas casi 3.

La gran campana reguardada en el interior del campanario, el famoso Big Ben, pesa 13,7 toneladas, mide 2,3 metros de alto y tiene 2,75 metros de diámetro. Sin embargo, es importante mencionar que el Big Ben es el encargado de marcar solamente cada hora. Dentro de la torre también se encuentran otras cuatro campanas responsables de indicar los cuartos de hora. Esto quiere decir que las campanas del reloj suenan a 118 decibeles cada quince minutos, el equivalente de un avión despegando, y se pueden escuchar hasta 7 km a la redonda.

Los marcos de hierro fundido de cada reloj están compuestos por 312 piezas de vidrio de color blanco. Y durante la noche cada cara del reloj es iluminada por 28 bombillos, aunque originalmente el reloj estuviera iluminado por luces de gas. Se le da cuerda tres veces a la semana y la limpieza de los vidrios se lleva a cabo cada 5 años por un grupo de limpia ventanas.

¿Cómo funciona el reloj?

El mecanismo del reloj representó todo una innovación para la época en la que fue construido: el siglo XIX. El interior del reloj está compuesto por una serie de engranajes, pesas y un péndulo que oscila cada dos segundos. El ingenioso diseño fue creado con la intención de proteger al péndulo de las fuerzas provenientes del exterior y para que la exactitud del reloj no se viera afectada.

Dos brazos metálicos controlan una rueda con tres muescas. Con cada oscilación del péndulo uno de los brazos se abre y le permite a la rueda girar y encajar en uno de los agujeros. Este proceso es el que regula el movimiento del reloj. Así cuando la lluvia o la nieve generan peso sobre las manecillas del reloj, los brazos aíslan el péndulo para que se mantenga oscilando sin ser afectado.

Una de las particularidades más interesantes de este reloj es el método utilizado para controlar la exactitud de la hora. Para ello se utilizan viejas monedas de centavos. Si el reloj está adelantado se le agregan centavos a la base del péndulo, pero si está atrasado se le quitan. Con esta técnica la velocidad del péndulo se ve alterada 0.4 segundos por día.

Historia del Big Ben

El Big Ben fue llamado originalmente “Great Bell” (Gran Campana), pero fue bautizado con apodo con el que se le conoce hoy en día en honor a Sir Benjamin Hall, un miembro del Comisionado Real, encargado de llevar a cabo el proyecto de construcción de las Casas del Parlamento.

En un principio el palacio era la residencia de los monarcas británicos. Aunque no es utilizada para este fin desde el siglo XVI. Su historia se remonta al siglo XIX, específicamente al mes de octubre del año 1834, cuando un incendio arrasó con el corazón del imperio británico: el Palacio de Westminster. Durante siglos este complejo de edificios funcionó como el centro de comando del Imperio Británico y se erigía como un símbolo de su fuerza y poder. El incendio de dejó en ruinas las instalaciones, lo que significó un fuerte golpe para el Imperio Británico y su política.

Para la reconstrucción del Parlamento se asignó a una Comisión Real. Durante los dos años posteriores al incendio se llevaron a cabo debates para decidir cuál debía ser el estilo arquitectónico de la construcción. Finalmente, en 1836 la comisión designó a Sir Charles Barry, un arquitecto inglés como encargado del diseño. Barry era un gran admirador del estilo renacentista italiano, por lo cual decidió combinarlo con elementos y rasgos neogóticos, lo que dio como resultado las Casas del Parlamento que conocemos hoy en día.

La construcción comenzó en 1840, pero el reloj no estaría terminado hasta décadas después. La labor de supervisión de la construcción del gran reloj le fue asignada al astrónomo real Sir George Airy, el cual planteo especificaciones ambiciosa, innovadoras y sumamente difícil de alcanzar para la época. El reloj debía ser una pieza enorme con una exactitud que solo se permitiera un segundo de margen de error cada 24 horas, cosa que en pleno siglo XIX era prácticamente imposible de llevar a cabo.

En 1851, la propuesta de diseño de Edmund Beckett Denison, un relojero inglés amateur cuyo extraordinario trabajo logró cumplir con las precisas exigencias, fue aceptada y llevada a cabo. Denison trabajó en conjunto con John Edward Dent otro relojero de origen británico, participando ambos activamente en la construcción de la enorme pieza que indicaría las horas por los siglos posteriores. Dent murió en 1853, antes de que el reloj fuera terminado, fue su sobrino Frederick Dent, quien ayudó a Denison a culminar la obra. Para el año 1854, el reloj estuvo finalmente terminado.

La primera campana, por su parte, estuvo lista en el año 1856 y pesaba 16 toneladas. Se necesitaron trece caballos para traerla a Westminster el año siguiente. No obstante, mientras se le realizaban las pruebas, el martillo que usaron para golpearla la fracturó, razón por la cual la campana tuvo que ser refundida. La nueva, que se mantiene hoy en día, fue diseñada por George Mears, quien adapto la campana gigante a las especificaciones de Denison. Fue terminada en 1858 y pesa 13 toneladas y media. Cuando la torre del reloj estuvo completada la campana tuvo que ser cargada por 67 metros para instalarla en el campanario, esta labor tomó treinta horas aproximadamente.

Aunque el principal arquitecto encargado del diseño del Palacio y del reloj fue Sir Charles Barry, Augustus Pugin, arquitecto y diseñador inglés, fue quien se encargó de elaborar el diseño y la decoración de los paneles del reloj y el campanario. Aparentemente, también fue Pugin quien persuadió a Charles Barry de que paneles de más de 9 metros de diámetro eran demasiado grandes, razón por lo cual fueron reducidos a 7 metros.

El 7 de septiembre de 1859, por primera vez en la historia, las campanas del gran reloj comenzaban a marcar las horas desde lo más alto de la torre. No obstante, algunos meses después de su instalación, el martillo usado para golpear la campana era muy pesado y ocasionó que la estructura de metal se fracturara. Para solucionar este problema un cuadrado de metal fue removido alrededor de la grieta y la campana fue girada ligeramente para que el martillo golpeara metal sólido. Desde entonces, este ha sido el característico sonido que ha acompañado todos los cuartos de hora en la capital británica.

El Big Ben a lo largo de los años

Desde que fue puesto en funcionamiento en septiembre del año 1859, el Big Ben ha sido protagonista de memorables momentos históricos. Este símbolo británico por excelencia forma parte de la cotidianidad de la ciudad de Londres y se ha mantenido firme pese a las adversidades, demostrando que su imponente estructura es mucha más fuerte de lo que podría llegar a suponerse.

* El reloj ha marcado la hora durante el reinado de 6 monarcas y 29 primeros ministros.

* Durante la Segunda Guerra Mundial (1939 – 1945), el 10 de mayo de 1941, las tropas nazis llevaron a cabo un bombardeo aéreo en la ciudad de Londres. La infraestructura de las Casas del Parlamento se vio severamente afectada, entre ella la Cámara de Debate de la Casa de los Comunes que quedó en ruinas. Y aunque las bases del Big Ben se tambalearon, este siguió en pie dando la hora. Los bombardeos alemanes continuaron, y el gran reloj, cuyas campanadas brindaban esperanza al pueblo británico, se convirtió por su resistencia en un símbolo de la supervivencia de la Gran Bretaña.

* Durante la nochebuena de 1962, la nieve acumulada entre las agujas provocó un retraso, y la bienvenida al nuevo año de 1963 se anunció 10 minutos tarde.

* El Big Ben está instalado en la cima de la Torre Elizabeth (Elizabeth Tower). Hasta el año 2012 esta torre era simplemente conocida como la Torre del Reloj (Clock Tower), pero fue rebautizada en honor al Jubileo de Diamante de la reina Elizabeth II, es decir, la conmemoración de los 60 años desde que ascendió al trono, después de la muerte de su padre George VI, el 6 de febrero de 1952.

*En las celebraciones de Año Nuevo fuegos artificiales toman lugar en los alrededores del Palacio de Westminster.

Fallas o interrupciones

A los largo de más de siglo y medio (157 años para ser exactos), el reloj y las campanadas del Big Ben han recordado a los ciudadanos de la capital Británica del paso del tiempo, aunque no de forma ininterrumpida. A continuación algunos momentos en los que las campanas fueron silenciadas o las agujas dejaron de marcas las horas:

* En los años 1983 y 1985, respectivamente las campanas del reloj fueron silenciadas momentáneamente por labores de mantenimiento.

* Las agujas del reloj dejaron de funcionar el 30 de abril de 1997, un día antes de las elecciones que llevaron al poder al primer ministro británico, Tony Blair.

* El 27 de mayo de 2005, el Big Ben dejó de funcionar por casi una hora y media, aunque después volvió a retomar su funcionamiento. A pesar de que la falla no pudo determinarse con exactitud, las autoridades británicas señalaron a las altas temperaturas como la causa más probable.

* El 29 de octubre de 2005, el reloj fue detenido por unas 33 por labores de mantenimiento.

* Un par de años más tarde, el 11 de agosto de 2007, volvió a ser detenido, aunque esta vez el trabajo de mantenimiento demoró seis semanas en terminarse.

El Big Ben en remodelación

Actualmente, las campanas del reloj se encuentran silenciadas desde el mediodía del 21 de agosto de 2017 por trabajos de restauración y remodelación. Esta decisión fue tomada para evitar daños mayores e irreparables a la enorme estructura de gran valor cultural para el pueblo británico. En este sentido, su mantenimiento era necesario para que pudiera seguir indicándoles la hora a las futuras generaciones. Se tiene previsto que las reparaciones tomen aproximadamente cuatro años y culminen en el año 2021. El último trabajo que se le realizó a la edificación había sido hace más de treinta años.

El día que el reloj se declaró momentáneamente silenciado, un grupo de ciudadanos londinenses se reunieron al pie de la torre para escuchar y grabar con sus celulares las últimas campanadas de la atracción más fotografiada del Reino Unido y el ícono más reconocido de la ciudad de Londres. Ver:Torre de Belém

Durante este período la fachada del reloj estará rodeada de andamios. Entre las modificaciones que se le harán se cuenta la modernización de algunas estructuras, entre esas la instalación de un ascensor que lleve a lo más alto del campanario. Los martillos serán desconectados del reloj y sus piezas van a ser sometidas a reparación y limpieza.

Aunque la estructura de la torre no está en peligro, su notable deterioro hizo necesaria una intervención. El agua y la contaminación son algunos de los elementos que más daños han causado a las estructuras de hierro fundido que bordean los cristales, provocando grietas y corrosión, por lo que serán renovadas y las manecillas del reloj serán sustituidas por unas nuevas. Los veintiocho bombillos que proveen a la torre de iluminación durante la noche serán remplazados con nueva energía LED. Mientras que las cuatro caras de cristal blanco que componen a los relojes serán limpiadas y recuperadas cuidadosamente.

La cima de la Torre Elizabeth es el lugar que requiere mayor trabajo de restauración, después de tener más de siglo y medio enfrentándose a los elementos y sin ser sometida a mantenimientos significativos se encuentra afectada por filtraciones y deterioros en sus muros de piedra. La reparación de la estructura del reloj también incluye a las cuatro campanas más pequeñas que acompañan en su labor al gran Big Ben. Se estima que el costo para reparar esta popular obra se eleve a 60 millones de libras.

Es importante destacar que el desarme de la famosa pieza victoriana no significa que el reloj haya dejado de marcar las horas para la ciudad de Londres. Mientras se repara, el mecanismo original está siendo sustituido por un motor eléctrico que le permite al reloj seguir funcionando. Además, las campanadas sí pueden oírse en ocasiones especiales como el día de Año Nuevo o en los 11 de noviembre de cada año en la celebración del Día de la Amapola o El Recuerdo (Poppy Day o Remembrance Day), donde el pueblo británico conmemora la labor de los veteranos durante los tiempos de la Primera Guerra Mundial.

Ubicación

El Big Ben se encuentra en uno de los municipios más céntricos y populares de Londres: la ciudad de Westminster.Podría decirse que Westminster es el municipio más popular de la capital británica, porque muchos de los lugares que se asocian con la ciudad de Londres se encuentran en él. Entre ellos el Palacio de Buckingham, las concurridas zonas comerciales de Oxford Street, Piccadilly y Regene Street y  Bond Street, el famoso St. Jame’s Park, el Londo, Eye y por supuesto, El Palacio de Westminster: el hogar del Big Ben. Ver:Palacio de Potala

El Big Ben y el Palacio de Westminster

El Palacio de Westminster también conocido como El Parlamento o las Casas del Parlamento, está ubicado en la orilla norte del río Támesis. Es la sede de dos cámaras del Parlamento Británico: las Cámaras de los Lores y las Cámaras de los Comunes y es el hogar de una de las instituciones parlamentarias más activas del mundo. Miles de personas comprometidas con el proceso político del Reino Unido trabajan en él. Además millones de ciudadanos, incluidos muchos niños y adolescentes en excursiones escolares, visitan sus instalaciones. Ver:Kremlin de Moscú

El Parlamento es una de las edificaciones más simbólicas y distintivas de la ciudad de Londres. La parte de la fachada que más destaca es la torre del reloj que se eleva en el extremo noroeste del Palacio y alberga en su interior la famosa campana, mejor conocida con el nombre de Big Ben.

El Big Ben y la Abadía de Westminster

Justo en frente del Palacio, también se encuentra una de las iglesias más visitadas en el mundo: la Abadía de Westminster o en inglés Westminster Abbey, ubicada muy cerca del Palacio de Buckingham.

Esta simbólica iglesia alberga en su interior los cuerpos de diecisiete monarcas británicos, entre los que se cuentan Enrique V, Enrique VI, Isabel I y Jorge II, el último rey que fue enterrado en este lugar. También se encuentra en ella la tumba del soldado desconocido y las sillas de coronación de los monarcas. Ver articulo:Catedral de colonia

Testigo de numerosos momentos históricos, la Abadía de Westminster es el lugar dónde se lleva a cabo la mayoría de coronaciones y bodas reales y entierros de personajes célebres para la cultura e historia británicas. Allí descansan los cuerpos de destacados personajes como el novelista victoriano Charles Dickens, Alfred Tennynson, Thomas Hardy, Stephen Hawking, el aclamado científico que postuló la Ley de la Gravedad: Isaac Newton, el autor de la Teoría de la Evolución, Charles Darwin, los actores, David Garrick y Laurence Oliver.

La boda real más reciente celebrada en esta iglesia fue la del Príncipe William y Katherine, en el año 2011. Durante el siglo XX fue el escenario de numerosas uniones: los padres de la reina Elizabeth II, el príncipe Albert, que fue coronado más tarde como George VI y Elizabeth Bowes Lyon, se casaron en abril de 1923. Tras la Segunda Guerra Mundial, la entonces princesa Elizabeth se casó con Philip Mountbatten, en noviembre de 1947. Margaret, la hermana de la reina Elizabeth II, también se casó allí en mayo de 1960 con Antony Armstrong-Jones del cual se divorció unos años más tarde. Posteriormente, en 1973, Margaret volvió a casarse con el capitán Mark Phillips, en la misma Abadía de Westminster.

¿Cómo llegar? Paradas del Metro

La forma más sencilla para llegar al Big Ben es tomando las líneas Distric, Jubilee o Circle del Metro Central y bajarse en la estación Westminster.

También se puede llegar tomando las líneas District y Circle y bajando en la estación St James’s Park. Aunque esta estación queda un poco más alejada que la de Westminster.

Otras opciones son en tren, en la estación de Waterloo. A pesar de que es la estación más cercana al Big Ben, esta ruta implica dar una caminata en la que debe cruzarse el puente de Londres.

Además, debido a su ubicación tan céntrica, hay muchas líneas de buses por toda la ciudad cuentan con paradas muy cercanas a la torre del Big Ben.

El Big Ben: Patrimonio de la Humanidad

El Big Ben, y esto además de la campana incluye a la Torre Elizabeth, su enorme reloj de cuatro caras y sus cuatros campanas, fue declarado patrimonio de la humanidad en el año 1987 por la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco) por su gran valor cultural y físico. Ver articulo:Cristo Redentor

En los medios audiovisuales el Big Ben es uno de los símbolos culturales que más identifica al Reino Unido, y a la ciudad de Londres, especialmente. A la torre del gran reloj podrían añadirse las populares cabinas de teléfono rojas, los taxis negros y los autobuses de dos pisos para completar un bosquejo de los elementos típicos que distinguen a la capital británica en el mundo. La famosa Torre Elizabeth ha sido retratada e incluida en las tomas de infinidad de películas: en el clásico de Disney, Peter Pan junto a Wendy y sus hermanos son retratados volando alrededor de la torre, también ha sido protagonista en muchas otras películas como Mary Poppins, 101 dálmatas, Notting Hill, El discurso del rey, la Dama de Hierro, Harry Potter y un sinfín más.

Ingresar al interior de la Torre Elizabeth, refugio del Big Ben, no está permitido. Para poder visitarla es necesario ser residente del Reino Unido y además debe estarse patrocinado por un miembro del Parlamento Británico. La visita no tendría ningún costo porque algún miembro la Cámara de los lores la cubre. Los trabajadores y visitantes que tenga permitida el acceso y quieran llegar al campanario deben subir por unas escaleras en espiral de unos 300 escalones puesto que la torre carece de un ascensor. Esta situación está siendo modificada con la actual remodelación de la estructura, en la que se contempla la instalación de un ascensor que permita subir hasta lo más alto del campanario.

Durante los meses de verano el Palacio de Westminster abre sus puertas al público y se puede asistir a una sesión del Parlamento, de forma gratuita y con una reserva realizada previa a la visita.

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