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Monasterio de Batalha, lo que aún no sabes de este monumento

Monasterio de Batalha en la Villa portuguesa del Distrito de Leiria, es un Monumento religioso construido en agradecimiento a la victoria independentista de los portugueses en la batalla de Aljubarrota. Ven y conoce más sobre esta majestuosa edificación.

MONASTERIO DE BATALHA

Monasterio de Batalha o Monasterio de la Batalla es un monumento dedicado a la independencia de Portugal, a pesar que es conocido con esta designación su nombre correcto o bajo el cual fue bautizado es “Monasterio de Santa María de la Victoria”. La verdad es que ambos nombres hacen referencia a un punto muy importante en la historia de Portugal, es una presencia permanente en el recuerdo de la nación lusitana, así como en los textos de apoyo de las escuelas nacionales. Al Monasterio de Batalha lo envuelve también aires de leyendas como es el caso de la panadera de Aljubarrota.

El Monasterio de Batalha nace de sentimientos patrióticos y religiosos y se sitúa a unos escasos dos kilómetros del punto donde fueron vencidos los castellanos en la Batalla de Aljubarrota (1385). Su construcción se inició unos años después de dicha batalla.
El significado histórico del monumento Monasterio de Batalha fue punto de lanza para que la UNESCO lo catalogara como Patrimonio Mundial de la Humanidad (1983).

El Monasterio de Batalha se destaca por su magnitud y por la “Tracería” en la piedra de su fachada exterior, rasgos que lo hacen identificar muy fácilmente.
El Monasterio de Batalha está constituido por
• Una Iglesia.
• Dos departamentos claustrales anexos para los monjes.
• Dos mausoleos reales.
• La capilla dedicada al fundador del Monasterio
• Las capillas Imperfectas.

Historia

Una fecha que los lusitanos conocen de memoria es el 14 del mes de agosto del año 1385. En ese día, al final de la tarde, en un lugar muy cerca de donde hoy se levanta el solemne monumento a Don Juan I de Portugal rey de Portugal de la Dinastía de Avís, con su auxiliar de campo General Nuno Álvarez Pereira, vencieron con sus tropas al ejercito castellano en la famosa Batalla de Aljubarrota, logrando la independencia de Portugal que estaba amenazada por una crisis sobre la prolongación de la dinastía. Don Fernando rey de Portugal dos años antes había muerto con una sola hija legítima como sucesora casada con el rey de Juan I de Castilla, el cual reclamaba el trono de Portugal para los castellanos.
Una respuesta por parte de Don Juan I y el General Don Nuno Álvarez Pereira, iría a ser ese día el golpe final definitivo para instituir oficialmente la proclamación del trono de Portugal con su representante el Rey Don Juan I.

Don Juan I de Portugal era el hijo ilegitimo de Pedro I de Portugal, padre del fallecido rey Fernando, por el cual se había puesto en juego la corona portuguesa. Los lusitanos no estaban conforme con que se estableciese el reinado de castilla en las tierras de Portugal, por lo que a la muerte del rey Fernando se produjeron una serie de rebeliones del pueblo contra los castellanos y el pueblo pidió al ya designado Maestro de la orden de Avis Don Juan I se pusiese al frente de la defensa del reinado de Portugal.
Don Juan I antes de salir a la batalla levantó una plegaria a la virgen María intercediera por el pueblo lusitano ante Dios; y en prueba de su agradecimiento por la victoria en la batalla establece la construcción del Monasterio de Santa María de la Victoria, hoy conocido como el Monasterio de Batalha. El Monasterio fue entregado a la orden de los monjes Dominicos.

Arquitectura

El Monasterio de Batalha es una de las edificaciones más representativas del gótico portugués, mas como su construcción se prolongó por más de doscientos años, adquirió la influencia arquitectónica conocida en Portugal como “Manuelino”, que fue una combinación del estilo gótico y el arte luso/Moro, implantado por Manuel I de Portugal en el paso del siglo XV al siglo XVI. Además de algunas notas de la época del renacimiento. (ver articulo: Torre de Belém)
El hecho de que la construcción del Monasterio de Batalha fue pasando por las manos de gobernantes de gustos y épocas diferentes, define a este monumento con una arquitectura de mezclas de varias tendencias o estilos y no una arquitectura específica o lineal
A pesar de que en el Monasterio de Batalha no se encuentren ya dos de los claustros construidos en el siglo 14. El estilo de la arquitectura gótica puede ser muy bien apreciada en:


• La Iglesia
• La Sacristía
• Y el Mausoleo real.
En el periodo siguiente de construcción del Monasterio de Batlha, bajo las ordenes de un nuevo gobernante y diseño artístico de otro arquitecto (regido por el estilo de la época), se introduce a la monumental obra el gótico flamígero (gótico final), con complementos más elegantes, que se pueden observar en los elementos arquitectónicos como las columnas y cúpulas.
El estilo manuelino ubicado en la época de los viajes al nuevo mundo de los descubridores de nuevas tierras, puede ser apreciado en el Monasterio de Batalha, en ciertos detalles como: (ver articulo: Monumento a los descubrimientos)


• Las banderas recortadas de las Ventanas.
• El lavado del atrio real.
• El portal de las Capillas Imperfectas.
Durante la observación de la arquitectura del Monasterio de Batalha no se puede dejar pasar los enormes vitrales pertenecientes a los siglos 15 y 16, elaborados por diferentes y prominentes especialistas de esta época. Así como en el exterior del Monasterio como sello de la historia de la independencia de Portugal una escultural estatua de Don Nuno Álvarez Pereira a caballo, de los tiempos contemporáneos (1968).

La mejor apreciación artística del exterior del Monasterio de Batalha, es bajo la espectacular iluminación artificial durante las horas de la noche.

Las Capillas Imperfectas del Monasterio de Batalha

En la constitución del Monasterio de Batalha existen las Capillas Imperfectas, que son denominadas de esta forma, por estar aún a la fecha sin concluir su construcción.

El inicio de la construcción de estas Capillas Imperfectas (sin terminar), se corresponde a partir de la época sucesora al trono de Don Eduardo I de Portugal o Duarte I, quien ordena su edificación con el fin de que fueran el mausoleo de la familia. Este rey de Portugal no culmino su construcción quedando a cargo su continuación por varios mandatos o reyes hasta llegar a la época de Don Manuel I, quien renuncia seguir con su construcción, no obstante deja la orden expresa de terminarla solo que por vía testamentaria a su sucesor. Don Juan III de Portugal continúa su construcción parcialmente pero no llega a concluirla en su totalidad, quedando en ese punto hasta los días de hoy. (ver articulo: Monasterio de Strahov)

La capillas sin terminar o imperfectas son edificaciones muy valiosas aunque menos estudiadas del bastión del Monasterio de Batalha. Con un portal sobrio y majestuoso, diseñado por el arquitecto Mateus Fernández, que destaca como uno de los puntos principales de las capillas imperfectas, así como la tribuna que logra eclipsar al octágono bajo la inexistente cúpula.
En estas capillas del Monasterio de Batalha se dio inicio a los rasgos arquitectónicos del estilo manuelino.

Algunos espacios

En el recorrido por el Monasterio de Batalha se pueden identificar algunos espacios veamos a continuación.

Portal o estrada principal

En la entrada principal del Monasterio de Batalha podemos observar un pórtico totalmente decorado en talla, de forma de arco con unas curvas muy bien definidas con acabados en punta y sobre ellas los escudos de armas de Don Juan I. Sobre la cumbre de esta entrada una imagen en alto relieve de los cuatro evangelistas bíblicos y Cristo en Majestad.
La decoración del arco en una serie de molduras concéntricas que contienen una variedad de imágenes labradas que van indicando la jerarquía de la iglesia al acercarse a su centro.
En el marco de corte en diagonal del pórtico se pueden ver una docena de escultura de pie de mayor tamaño que las del arco. Estas esculturas son los doce apóstoles. ver articulo:
Monasterio de Arkadi)

La Iglesia

Al entrar al Monasterio de Batalha, estamos entrando a la iglesia diseñada con la típica planta de las iglesias lusitanas que forman una cruz. Se comienzan a observar las tumbas o sepulcros de algunos personajes, primeramente la de Mateus Fernández, y a la derecha la de Don Diogo Gonçalves (caballero de la corte).

Es una iglesia constituida en tres naves o galerías, la principal en el centro y dos secundarias en los laterales. Así como 4 capillas en la cabecera de la nave principal.

En la Capilla principal o capilla del fundador se encuentra el sepulcro del rey don Juan I y de su esposa Doña Felipa de Lencastre. Es un recinto de cuatro lados de casi 20 metros cada uno, culminado en techo de cúpula octogonal.

Los Claustros

En el Monasterio de batalha también encontraremos dos recintos o galerías de forma cuadrada con un patio en su centro, con pasillos de circulación entre las dependencias (por estos pasillos circulaban o paseaban los monjes).
Uno de estos claustros es denominado el Claustro Real de Don Juan I, tiene un área de 3025 metros cuadrados, con marcado estilo gótico y de un solo nivel. Su cobertura de techo viene representada en cúpula abovedada de forma de crucero, adornadas con gárgolas. En el centro de esta galería a la izquierda se erige un campanario.

La Sala Capitular

De regreso al interior del Monasterio de Batalha se puede ver una puerta medieval que es la entrada a la sala capitular con ventanales por sus lados. Era la sala de reunión de los monjes con su abad, donde se hacia la acostumbrada lectura de los Santos (se hacía por capítulos). Como decoración de fondo un Cristo del año 1514. En el interior de este recinto podemos conseguir la tumba en homenaje al soldado desconocido, obra del maestro Lorenzo de Almeida. Sobre el monumento del soldado desconocido el Cristo de las trincheras cuya imagen fue acompañante de las tropas lusitanas durante la primera gran guerra.

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