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Convento de Cristo ¿Conoces este Convento? Descúbrelo aquí

Convento de Cristo es una edificación que fue sede de la orden de templarios y luego pasaría a ser de la Orden de Cristo, bajo el mandato de Don Enrique de Portugal es transformada la edificación a Convento, y reformada posteriormente por Don Manuel. Ven y conoce más de esta edificación monasterial

CONVENTO DE CRISTO

Convento de Cristo es un convento concerniente en la antigüedad a la orden de los templarios, es una edificación que representa siglos de historia en la región del centro de Portugal, en la Ciudad de Tomar. Por todo lo que representa el Convento de Cristo no solo en historia sino también en la cultura de un país, la Unesco lo nombra como patrimonio de la humanidad (1983).

El convento de Cristo pertenece a la era medieval, tuvo su origen en el siglo XII y su construcción llega hasta el siglo XVII. Toda su estructura envuelve testimonios de la arquitectura portuguesa, como el centro del monasterio con su valiosa girola, la galería del claustro de Don Juan III, y una obra de arte en la sala del capítulo que es una ventana con el más puro estilo manuelino. (ver articulo: Monasterio de Batalha)
Recorrer en la actualidad el Convento de Cristo nos permite hacer en nuestra mente una recreación de los monjes caballeros y de los herederos de la orden de Cristo, lo que quizás hicieran en las diferentes dependencias del convento que era su sede.
La implantación del Convento de Cristo es atribuida al Infante Don Enrique el cual construyo su palacio, los claustros de lavado y el cementerio.

El Convento de Cristo es Patrimonio Nacional de Portugal, en la Ciudad de Tomar, parroquia de San Juan Bautista. Probablemente el Claustro de Don Juan III, cuarto principal del Convento de Cristo, sea la mayor y bella obra del renacimiento en todo el país lusitano. Este cuarto es diseño de Diego de Torrealba (Diogo Torralva), autor de la iglesia de nuestra señora de la Concepción también en la ciudad de Tomar.
El Convento de Cristo en su origen recayó a las órdenes de los templarios y posteriormente en el reinado de Don Dinis, paso a conformar el escudo de la Orden de Cristo.
El Convento de Cristo es uno de los principales monumentos de la arquitectura nacional, donde todas las etapas estéticas. Constituido por siete claustros y otras edificaciones, donde en su interior podemos encontrar notables obras de arquitectura. (ver articulo: Monasterio de Arkadi)

La Iglesia

Durante el año de 1420 el Infante Don Enrique fue nombrado Regidor de la Orden de Cristo, y la residencia de la orden funcionaba en la antigua fortaleza que era sede de los templarios, en la ciudad de Tomar.
Don Enrique al tomar posesión de la regiduría establece una táctica para redefinir la sede de la Orden de Cristo, a través de una reforma en sus estatutos, en si el infante quería que la orden de frailes y clérigos en lo alto del castillo de los templarios realizaran el oficio divino en una morada propia con características de un monasterio.
En la época de los templarios la gran mayoría de sus fortalezas incluyendo la que tenían en la ciudad de Tomar en su interior existía una iglesia. Edificadas en un estilo arquitectónico correspondiente al periodo románico de transición. Con estructuras sólidas, austeras muy semejante a la estética cisterciense, todas construidas en mampostería de piedra con la orientación canónica. La iglesia dentro de la fortaleza de Tomar se destacó en una particularidad adoptando el tipo de una rotonda, lo que daba una inmediata alusión divina de una residencia de oración. En el origen de la Iglesia puede haber estado la función de ser un recinto de sepulcro, donde algunas tumbas de disponen a lo largo de las capillas del deambulatorio. La reliquia de Santo Tomas que se encontraba en este templo (ubicada en la actualidad en el Museo de la Sé de Lisboa), refuerza la idea de haya sido un panteón, además que su nombre original era la evocación del mismo santo. ver articulo: Monasterio de Piedra)

La Iglesia original fue construida en dos pisos o niveles, sin dejar de excluir una ocupación por debajo de la cota de la iglesia, da la conformación topográfica del terreno. Esto no fue exclusividad de la fortaleza de Tomar, ya que todas las edificaciones insertadas en el interior de ellas eran normalmente de dos o más niveles. Esto se puede observar en otros ejemplos de arquitectura de los templarios.
Don Enrique elige a la Charola de los templarios como la iglesia de su nuevo y oficializado Convento de Cristo, definiendo así un templo de planta centralizada y no rectangular. Adaptando el antiguo oratorio a las normas de un convento de estética cisterciense, para lograr esto el infante Don Enrique, debió mandar a hacer el coro de oración en lo alto.

La Nueva Iglesia Manuelina

En 1508 una gran tempestad devasto a la ciudad de tomar, derribando a su paso el techo de la Charola del Convento de Cristo. En esa época el regidor de la Orden de Cristo era Don Manuel y previamente había realizado intervenciones dentro del Convento de Cristo, las cuales ya estaban concluidas.
Entre los años 1995 – 2013 al Convento de Cristo se le realizaron diversas obras de conservación y restauraciones, y durante esa intervención se encontraron rastros y vestigios de las realizadas por Don Manuel (1499), los testimonios que sobrevivieron de esa intervención no fue solo de la tempestad acaecida a principios del siglo XIV, sino de las capas sobre capas de cal, que son testigo del pasar del tiempo. Los daños de la caída del coro debieron haber sido de dimensiones muy considerables para haber provocado la destrucción del coro realizado en la época de Don Enrique.
No hay registro histórico de lo que aconteció después de 1508, ni cuantos proyectos pasaron por la iglesia desde entonces. Solo se cuenta con una referencia escrita de Don Manuel a Don Diego de Braga (1510), indicándole la orden de construir un nuevo coro, mas no asevera en que iglesia ni nombra al Convento de Cristo.

La construcción de una nueva edificación para el coro del Convento de Cristo, la llamada nave manuelina dio base para una reconfiguración de la iglesia. Los laterales del oeste del deambulatorio que se abrían hasta la altura del primer piso del claustro del cementerio, fueron abiertas hasta la cota del piso y asi poder lograr la inserción del nuevo espacio para el coro, y la vieja abertura del coro de Don Enrique se transformó en un gran arco de conexión entre la charola y el nuevo coro.

Los Claustros

Las alteraciones efectuadas por el Infante Don Enrique a la Orden de Cristo, en los estatutos redactados por él, llevaban implícito la implementación de acciones que regulaban la conducta de los clérigos y de sus residencias, con la construcción del Convento de Cristo partiendo de la Charola como iglesia del Convento, el infante construyo un recinto en la parte norte del castillo que serían los claustro necesarios para residenciar y albergar su orden ya reestructurada, teniendo como base la estética del cister. La nueva edificación se constituía en un espacio espiritual, sencillo, con dos claustros de silencio contenido y riguroso conforme a la conducta de los monjes de la orden. En una correspondencia de la arquitectura con la ética de los clérigos. Los claustros representaban la imagen de un paraíso construido para el ejercicio de la paz espiritual.

Los claustros eran el centro de la vida del Convento de Cristo y desde ellos se podía acceder a las demás dependencias. Las galerías techadas establecían el perímetro de un rectángulo de 20 por 35 metros. Y se abrían en su interior a un patio central mediante pórticos de arcos corridos. En esta planta se realizaban las diferentes obligaciones de la vida de los monjes, novicios y convertidos al cristianismo.

Claustro del Cementerio

En el Convento de Cristo es denominado como el claustro del silencio. Este era el lugar destinado a la introspección, procesiones y a los enteramientos (de aquí toma el nombre de claustro del cementerio). El autor de este diseño fue Fernando Gonçalves, el cual se basó en la arquitectura típica de estos recintos dentro de un convento, es decir, patio de planta cuadrada, con pasillos de circulación en sus cuatro lados y construido adosado a la iglesia.
El claustro del cementerio del Convento de Cristo es de diseño cerrado y riguroso, el patio con lajas de mosaico, pasillos circundantes terminados en cúpula, delimitados por un lado con arcos ojivales, de columnas y capiteles decorados con figuras vegetales, cerrados a medio muro continuo, interrumpido en el medio de cada lado del patio para permitir su acceso.

El acceso a las demás dependencias del claustro se hacía a partir de estos pasillos, lo que significa que probablemente habrían existido vanos de arco quebrado convexo en su construcción. La superficie del suelo debería contener multitud de lapidas de túmulos con los nombres de los miembros de la orden más de esto no se ha encontrado nada.

En los tiempos del Infante Don Enrique la expresión del espacio claustral debió ser bastante severa y sin ningún tipo de elemento decorativo ni pictórico, con excepción de las decoraciones en los elementos arquitectónicos como los capiteles en las columnas, así como las gárgolas en los cañones que aún se pueden observar.

¿Cómo llegar al Convento de Cristo?

Para llegar al Convento de Cristo debes ubicar dos rutas que suben a una colina donde se encuentra también el Castillo de los Templarios, estas rutas son:
– Avenida Doctor Vieira Guimarães
– Carretera del Convento de Cristo

Su horario de visita es desde las 9 de la mañana hasta las 5 y media de la tarde. Debes tener en cuenta que no abre en feriados como:
– Primero de enero.
– Domingo de Pascua.
– primero de Mayo y navidad. (ver articulo: Torre de Belém)

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