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Taquile: Turismo, costumbres, islas, y más

La Isla Taquile está situada en el corazón del Lago Titicaca en la ciudad de Puno. Este pintoresco destino turístico de Perú se caracteriza por sus arraigadas costumbres, bonitos paisajes y centros arqueológicos.

Taquile

La Isla Taquile está ubicada al sur de la cuidad de Puno. Es una de las islas naturales que pertenecen al Lago Titicaca y cuenta con una población de 2000 habitantes. Se caracteriza por ser uno de los centros culturales más interesantes de Perú. En ella los isleños comparten con los turistas su estilo de vida y las tradiciones que heredaron de sus antepasados.

La isla Taquile está situada 3800 metros sobre el nivel del mar. Aunque no es muy grande, la altura hace que falte un poco el oxígeno al recorrerla, por lo que es recomendable caminar despacio por sus bonitos y paradisíacos alrededores. Lo mejor de visitar Isla Taquile son sus amables y sonrientes habitantes, que comparten su estilo de vida con una felicidad y pasión realmente contagiosas. El ambiente que ofrece es totalmente rural, desconectado totalmente con las rutinas de las ciudades. (ver artículo: Reserva Nacional de Pacaya samiria)

La isla está dividida en seis regiones: Chilcano Suyo, Estancia Suyo, Chuñopampa Suyo, Kollino Suyo, Huayllano suyo, Collata Suyo. La comida típica es sopa de quínoa, la trucha y el té de coca. Sus habitantes viven sus vidas de acuerdo a las costumbres de sus antepasados. En un lugar que si lo visitas podrás conocer una forma de vida totalmente distinta y podrás tener un vistazo de lo mejor de la cultura quechua de los habitantes del famoso Lago Titicaca.

¿Cómo llegar?

Para llegar a la Isla de Taquile debes tomar un avión desde Lima hasta Juliaca en San Román. Desde Juliaca, en el Aeropuerto Inca Manco Cupac, salen minibus hasta el Puerto de Puno. Cuando llegues a este lugar, solo sebes tomar el bote colectivo que sale del mismo puerto. La Isla Taquile forma parte de la ciudad de Puno, al sur de Perú y está ubicada a una distancia de 2 horas de la localidad en tierra firme.

Costumbres

Estas son algunas costumbres que se hacen en perú

Idioma

En Taquile la primera lengua de los habitantes es el quechua. Todos la hablan desde pequeños, los niños aprenden a hablar quechua en casa y es el idioma en el que comúnmente se expresan. Cuando empiezan a ir al colegio les enseñan español, pero en la isla no se práctica mucho entre los habitantes, suelen usarlo únicamente para tratar con los turistas que visitan la isla.

 Arte textil

El tejido ocupa una parte muy importante en la vida cotidiana de los isleños. Es una práctica que todos hacen, pero al mismo tiempo es una labor muy personal. Cada uno reconoce propio su tejido porque nadie lo hace de forma idéntica. (ver artículo: Pozo de Santa Rosa de Lima)

Las vestimentas tejidas varían entre ponchos, fajas, chuspas, gorros y mantas. Los mismos artesanox son lo que se encargan de hilar y teñir la lana de oveja con tintes naturales extraídos de las plantas. Además, las prácticas sociales están altamente asociadas a las prendas tejidas que usan. Por ejemplo, acostumbran poner una ofrenda antes de empezar a tejer para que les sea permitido cumplir correctamente con labor y de forma rápida. El día que nace un bebe se cocina la mejor comida y no pueden botar, pero también nadie puede hilar. Según la creencia, si esto no se cumple el ombligo del bebé puede no cicatrizar correctamente.

La costumbre del tejido en Taquile está íntimamente ligado con la identidad personal de cada habitante de la isla. Aquí todos saben tejer, la práctica es un arte que ha sido difundido de generación en generación desde hace siglos. Todos los isleños aprenden a hacerlo desde muy pequeños.

Una de las costumbres más arraigadas en la isla la del tejido. En Taquile existe un código de vestimenta personal muy particular.  Tanto hombres como mujeres tejen cintas para el pelo, cinturones y gorros.

Los gorros que todos los taquileños utilizan se llaman chullos, se tejen con diferentes diseños de acuerdo a la habilidad y el gusto de la persona que los hace, pueden apreciarse prendas decoradas con aves, rosas, mariposas, peces, entre muchas otras. Ahora bien, los gorros tienen un significado particular y según sea la persona que los use el tipo de gorro varía.

El Pintay Chullu, por ejemplo, es el gorro que utilizan los hombres cuando están casados y son de color rojo, pueden tardar hasta dos años tejiéndolos. Los Incas Chullo son lo que utilizan los niños, pueden ser de color blanco o marrón y cuentan con una especie de visera que los protege del sol de la isla. El Chullo soltero tiene la punta blanca y lo usan aquellos que están solteros, mientras que el Chullo color es multicolor y solo puede ser utilizado por las autoridades de la comunidad.

Pero los chullos no son las únicas prendas que hacen los taquileños, también tejen ponchos, fajas y chupas. Los hombres, particularmente, son los encargados de tejer los chullos; las mujeres, por su parte, se encargan de tejer las fajas.

Con respecto a las fajas, también hay un simbolismo muy especial ligado a su elaboración. Desde pequeños los isleños incorporan la faja en su vestimenta y usan una distinta para cada etapa de sus vidas. Sus madres les tejen a los niños una para cada etapa de su niñez y su adolescencia. Después cuando se casan son las esposas las encargadas de la labor. Si son autoridades también usa una especial que los identifica. (ver artículo: Museo de Arte de Lima)

Las fajas calendarios representan una costumbre muy particular. En los tiempos más remotos de la isla la mayoría de sus habitantes no sabían leer ni escribir, por lo que representaban con imágenes en sus fajas todo lo que iban a hacer durante el mes. La faja se divide en doce recuadros y cada uno simboliza una festividad que celebra en cada mes.

En enero celebran el año nuevo y los representan con una rosa y significa los seis suyos. En febrero es la fiesta de La Cancelaria, en la cual las familias realizan un ritual con la papa sembrada. En marzo hacen una ofrenda al Apu Mulusina y asiste toda la comunidad. En abril es el mes de recoger las cosechas. Mayo, por su parte, es el mes del matrimonio donde unos se casan el 3 y otros el 15. Las fiestas de San Juan son celebradas en junio, y todos los taquileños arreglan sus casas. En julio, particularmente, celebran el día de su isla, mientras que en agosto se dedican observar al pez challwa que les dirá con su comportamiento si el año será bueno o malo. En septiembre deben recordar todo lo que sembraron, para al mes siguiente, agosto, terminar las siembras con alegría. Ya en noviembre celebran el cambio de autoridades, y finalmente, en diciembre, se alistan para esperar el año nuevo.

En las épocas de fiestas de carnaval la vestimenta se vuelve sumamente importante y todos buscan lucir sus mejores atuendos. Si uno de los hombres tiene más chuspas eso significa, por ejemplo, que su esposa es hábil y tejedora.

Los hombres usan trenzas falsas para las ceremonias. Para esto sus esposas se dejan crecer el pelo, una vez que alcanza el largo suficiente se lo cortan y se lo dan a los esposos. Estos últimos los unen las trenzas con lana como una peluca. Además, las mujeres se tejen mantas que usan para bailar.

Venta de artesanías

Desde el año 2005, el arte textil de Taquile es considerado Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad. La práctica está ligada a valores simbólicos, cultural y a prácticas sociales muy arraigadas en la comunidad taquileña.

Además, la práctica del tejido es la razón por la cual la Isla de Taquile se convirtió en un destino popular entre los turistas. Antes Taquile no era visitado por los viajeros. Los isleños solían trasladarse hasta la localidad de Puno es tierra firme para vender sus prendas tejidas a las personas que allí vacacionaban. Paulatinamente, los elaborados y pintorescos diseños lograron captar el interés de los turistas que terminaban interesándose en el lugar de origen de esos habilidosos artesanos.

Así fue como poco a poco la Isla comenzó a ser frecuentada por viajeros curiosos que fueron difundiendo sus experiencias a sus conocidos.En el centro del pueblo de la Isla de Taquile hay una plaza con un local de venta de artesanías donde se pueden encontrar todo tipo de artículos tejidos a precios fijos. En la comunidad cada artesano solo puede entregar ocho prendas de arte taquileño semanalmente. La pieza que elijan queda a disposición de ellos, pueden entregar chullos, sombreros, chumpis, fajas correas, chuspas. Después de la semana de ventas, reparte el dinero todos los miércoles. Como son 410 artesanos jefes de familia, se rotan cada semana cuando le toca vender a cinco socios. También establecen en una asamblea general un precio fijo que no se puede ser cambiado, es decir, no puede ni subirse ni bajarse.

Comida

En la Isla de Taquile suele ser muy popular y ofrecida a los turistas la sopa de quínoa. También son muy consumidos los platillos con trucha. Las famosas hojas de coca y su respectivo te son consumidos con frecuencia entre los isleños.

En la isla Taquile abunda la actividad que abunda es la pesca de las especies ispi y pejerrey. Los hombres suelen dedicarse a ella como modo de vida y suelen ir hasta las localidades de Cuzco o Puno para realizar trueques. También se dedican a la agricultura, los cultivos de quínoa, papa, maíz y arvejas son los más populares por lo que su dieta está basada en estos ingredientes.

Islas Uros y Taquile

Las Islas Flotantes de los Uros se encuentran a muy poca distancia del Lago Tititaca. Son de los lugares turísticos más famosos en Titicaca y ofrece un ambiente muy pintoresco en donde reina una forma de vida muy diferente y especial.Sus habitantes rigen sus vidas por las tres antiguas leyes andinas: Ama sua “no seas ladrón”, ama kuela “no seas ocioso” y ama llula “no seas mentiroso”

Este lugar es muy peculiar por su paisaje. Las islas están hechas de totora y fueron construidas por los mismos habitantes. El piso es rústico y da la sensación de estar parado sobre un colchón. Los isleños utilizan esta planta también conocida como junco de la misma forma que sus antepasados lo hicieron. Tratan de imitar el estilo de vida de sus abuelos de la forma más fidedigna posible. La isla cuenta con unos 3 metros de grosor y está anclada al fondo del lago. Cada quince días le agregan una nueva capa de totora. La raíz de esta planta tiene un efecto de corcho que le permite flotar en el agua, por esto es utilizada para construir las islas. El Lago Tititaca a esta altura tiene unos 30 metros de profundidad. Para construir las islas los habitantes colocan tupidas capas de totora fresca sobre la raíz.

Los habitantes de las Islas Flotantes de Uros utilizan la totora no solo para construir las islas sobre el lago, también hacen las paredes y los techos de sus casas con ella, al igual que es el material que utilizan para hacer botes, avivar el fuego y hacer muchas artesanías que venden a los turistas que los visitan.

Los uros mantienen la forma de vida de sus antepasados. Esta práctica de construcción de islotes sobre los lagos la heredan de ellos y la traspasan de generación en generación. Si visitas esta isla podrás conocer a habitantes que están completamente a gusto y muy orgullosos de su modo de vida.

Las islas flotantes cuentan con miradores que son utilizados por los isleños para dar avisos a las comunidades cercanas o comunicarse con otras islas. Una de islas más populares se llama Titimarka, que significa el pueblo del puma. Los habitantes hablan aimara, esta es su primera lengua y suelen desenvolverse mejor en ella que hablando español. (ver artículo: Palmeral de Elche)

Es un lugar muy diferente y agradable para visitar. Puedes comprar la artesanía local también hecha con totora. Los isleños hacen verdaderas obras de arte con esta planta. La tiñen de diferentes colores con tintes naturales y hacen pequeños botecitos que representan su forma de vida y mejores costumbres.

Los botes también están hechos con totora y pueden funcionar hasta por dos años. Este recurso totalmente renovable es indispensable para la vida diaria de los habitantes de las Islas Flotantes de Uros.

En las islas los habitantes se trasladan en botes a puno para comprar las provisiones que necesiten o hacer trueques en el mercado con los vegetales que cosechan y los peces que atrapan en el lago. En los botes también suelen hacerles un recorrido a los turistas por las islas más cercanas y les permiten apreciar la increíble vista del escenario del Lago Titicaca

Turismo en la Isla Taquile

El lago Titicaca es el segundo destino turístico más visitado de Perú después de la ciudad de Cuzco. Además el segundo lago más grande de Suramérica. El lago colinda por su extremo izquierdo con Bolivia y sus principales atracciones son las islas naturales próximas a él. Incluso desde el lago puedes alcanzar a ver a Bolivia.

La Isla Taquile es una de las islas naturales próximas al lago Titicaca y ofrece un escenario paradisiaco, con vistas increíbles y un ambiente rural muy pintoresco que cambia la manera de ver la vida de los habitantes que la visitan.

En la Isla Taquile no hay hoteles ni cabañas ni hostales donde hospedarse. El encanto de esta isla reside en que los mismos pobladores acondicionaron sus casas para que los turistas puedan pasar unas noches allí. De igual forma, tampoco hay restaurante, los hospitalarios isleños abres sus cocinan e invitan a los visitantes a comer en sus propios comedores, mientras les comparten anécdotas, costumbres que caracterizan su día a día en la isla y las mejores recetas que caracterizan su particular gastronomía. Las mejores historias las ofrecen sus pobladores y las puedes compartir con ellos durante la cena.

Los tours que ofrecen son generalmente de dos días. Algunas personas optan por ir solo uno, llegar muy temprano en la mañana y volver después de la puesta de sol. Pero si decides quedarte y compartir una noche con los lugareños tendrás la oportunidad de obtener una privilegiada visión sobre su estilo de vida, sus creencias, sus trabajos y sus dinámicas sociales.

En la cima de la isla está el centro arqueológico donde podrás apreciar las mejores vistas de la costa. Si ubicas por qué lado se oculta el sol también podrás disfrutar de un atardecer digno de una postal o cuaderno de viaje.

La única forma de recorrer la isla es caminando, en la isla no encontrarás carreteras pavimentadas ni autos. La forma de vida de los taquileños es totalmente rural y guiada por sus costumbres ancestrales. Isla Taquile está ubicada a 3500 metros sobre el nivel del mar, por lo que es recomendable que la recorras con calma. Su extensión no es mayor a los 7 kilómetros, pero al estar ubicada en una zona tan elevada, el oxígeno tiende a ser más escaso que en lugar más bajos

Si quieres visitar la playa debes seguir el camino de piedra que pasa por justo en frente del único colegio de la isla. Aquí la costa de Isla Taquile ofrece un paisaje de aguas transparentes y muy limpias aguas azules y arenas suaves. Si es cierto que el agua de la playa es un poco fría, pero el sol te ayuda a mantenerte cálido. Es el contraste perfecto.

Además mientras recorres los alrededores del lugar sueles encontrarte en el camino con celebraciones locales. Los habitantes son muy amables y suele invitar a los turistas a unirse a las celebraciones, al mismo tiempo que animan a compartir las típicas hojas de coca. En la plaza del pueblo también es común encontrarse con celebraciones que involucran la danza típica de los taquileños y un vestuario típico muy colorido y elaborado.

La costumbre del tejido en Taquile está íntimamente ligado con la identidad personal de cada habitante de la isla. Aquí todos saben tejer, la práctica es un arte que ha sido difundido de generación en generación desde hace siglos. Todos los isleños aprenden a hacerlo desde muy pequeños.

Una de las costumbres más arraigadas en la isla la del tejido. En Taquile existe un código de vestimenta personal muy particular.  Tanto hombres como mujeres tejen cintas para el pelo, cinturones y gorros. Si visitas esta isla tendrás la oportunidad de poder escoger entre innumerables diseños para llevarte de recuerdo de tu viaje a este peculiar destino turístico al sur de Perú. Si vas a Isla Taquile en epoca de carnavales podrás disfrutar de coloridos vestuarios y pintorescas celebraciones que enaltecen a una de las culturas prehispanicas más interesantes y antiguas.

Ahora bien, el lugar no es recomendado para aquellos que quieran disfrutar de unas vacaciones en destinos con todos los servicios incluidos, wifi y piscinas. En la Isla Taquile podrás vivir una experiencia de desconexión y sumergirte en una cultura totalmente diferente que amplía los conocimientos y concientiza sobre el estilo de vida y la visión de una de las culturas prehispánicas más ricas e interesantes del continente americano.

Islas Amantani y Taquile

Sin duda la característica más interesante de las Islas Amantani son sus habitantes. Si visitas este lugar podrás comprobar el dicho que dice que los lugares se entienden mejor conociendo a sus habitantes.

Al igual que las Islas Flotantes de Uros y la Isla Taquila, en Amantaní reina un increíble y natural paisaje habitado por isleños que conforman las ancestrales comunidades aimaras del popular Lago Titicaca. En las Islas Amantani los hombres suelen vivir de la pesca y la agricultura, la práctica de tejido con totora también es sumamente popular, sobre todo entre las mujeres. Los cultivos que suelen encontrarse son de maíz, papa, quinoa,

Los turistas podrán adquirir bonitas botecitos hechos de totora y disfrutar de las culturas de los pueblos prehispánicos. Los habitantes que pueblan estas islas están muy orgullosos de su forma de vida y suelen compartir lo mejor forma de vida, sus costumbres y gastronomía con los visitantes. Los viajeros que visiten esta isla podrán disfrutar de una experiencia de turismo vivencial. Donde conocerán la peculiar forma de vida de los habitantes del lugar. En esta isla no hay carreteras asfaltadas, ni autos. La única forma de transportarse en caminando y el estilo de vida es completamente rural. Supone una experiencia muy interesante el contacto con culturas ancestrales.

Los tours que ofrecen en esta isla asignan a una familia habitante de la zona. Esta se encarga de servir de guía turística a los visitantes Al igual que en Taquile, en Amantani no hay hoteles, ni cabañas o apartamentos en los que hospedarse, los isleños suelen acondicionar y ofrecer sus casas para los turistas que quieran pasar la noche en el lugar. De igual forma ofrecen restaurantes en sus propias cocinas y preparan lo mejor de su gastronomía. El menú suele ser bastante sano y en su mayoría vegetariano. Los isleños consumen una dieta estricta de vegetales y pescados. La vegetación del lugar está caracterizada por arbustos como la patamuña y la salvia.

El agua del lago es bastante fría, pero el sol brinda suficiente calor. El paisaje es muy natural y limpia y las aguas son muy tranquilas. Es perfecta para visitar con niños pequeños. En esta isla tampoco encontrarás comercios, tiendas o supermercados, más allá de las pequeñas tiendas que ofrecen artesanías tejidas o tallados en piedra.

En islas Amantaní también ofrecen muchas figuras talladas en piedra y prendas tejidas con lana. Al igual que las islas Flotantes de Uros también cuenta con un mirador para apreciar el mejor escenario del Lago Titicaca. Durante el atardecer el agua suele adquirir una tonalidad rojiza que es capaz de encantar e hipnotizar al ojo más exigente.

En las islas los habitantes se trasladan en botes a puno para comprar las provisiones que necesiten o hacer trueques en el mercado con los vegetales que cosechan y los peces que atrapan en el lago. En los botes también suelen hacerles un recorrido a los turistas por las islas más cercanas y les permiten apreciar la increíble vista del escenario del Lago Titicaca

Para llegar a las Islas Amantani desde la ciudad de Lima la forma más sencilla es en avión. Debes tomar un vuelo de 1 hora y 20 minutos de Lima a Juliaca. Una vez que llegues a Juliaca, deberás subirte al mini bus que está a la salida del aeropuerto. Allí harás un recorrido de 40 minutos hasta el Puerto de Puno. Cuando llegues a este lugar, solo sebes tomar el bote colectivo que sale del mismo puerto.

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