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Sacsayhuamán es el templo inca que fue construido hacia el año 1450. Su construcción fue ordenada por el noveno Emperador de los incas  Pachacútec Inca Yupanqui. Está situado al norte de la ciudad de Cuzco

Sacsayhuamán

Sacsayhuamán es una palabra que proviene de la lengua quechua “saqsaw wamanque” y significa alcón satisfecho. Los arqueólogos e historiadores creen que la fortaleza ceremonial de Sacsayhuamán fue una edificación construida originalmente para honrar y rendir culto al dios del Sol y dejar un testimonio del paso por la tierra de los incas.

Historia

Sacsayhuamán está conformada por tres capas de piedras que tienen forman de zigzag. Son murallas de megalitos cuyos bordes pueden llegar a pesar muchísimas toneladas. Este complejo comprende muchas otras edificaciones y construcciones que se extienden a lo largo de un extenso territorio. Pero se cree que la construcción principal inició hacia el año 1450, durante el gobierno del Emperador Inca, Pachacútec. (ver artículo:Puente de Grau)

Según la leyenda la ciudad de Cuzco fue fundada por el hijo mayor de mensajero del dios del Sol, Manco Cápac, quien llegó al lugar con su esposa Mama Occlo para traer al pueblo las leyes de la civilización y ayudar a librarlos de la ignorancia, pobreza y violencia. Los primeros mandamientos del estado inca se deben a el: “no mientas, no robes, no seas holgazán”. Según la creencia estos lineamientos permitieron la creación de una sociedad altamente organizada: El Imperio Inca. Esta civilización gobernó a millones de personas y se extendió por miles de kilómetros desde Ecuador hasta Chile.

Los Incas son conocidos como “la civilización perdida” y han dejado en el mundo varios misterios que aún siguen sin ser resueltos. Como los incas no sabían escribir, no dejaron registros escritos. De hecho, todo lo que se sabe de esta civilización está basado en lo que puede leerse en las crónicas de los conquistadores españoles que habitaron esta zona.

Uno de los aspectos que más genera intriga en los historiadores y arqueólogos se centra en la arquitectura inca. Se cree que la mayoría de las construcciones hechas por esta civilización fueron hechas en menos cien años. Las estructuras son tan increíbles y ambiciosas que aún hoy día despiertan todo tipo de admiración entre los arquitectos. Algunas de estas construcciones son el famoso Machu Picchu, los templos ubicados en Cuzco, el complejo arqueológico de Písac.

Algunos estudiosos creen que los incas no construyeron todas estas obras, sino que aprovecharon las estructuras que ya estaban allí desde antes y las usaron para su propio beneficio.

¿Quién construyó Sacsayhuamán?

Según se cree el noveno gobernante de los incas, Pachacútec, fue quien ordenó la construcción de Sacsayhuamán. La razón se debía a los triunfos que su hijo, Túpac Yupanqui, había tenido en el campo de batalla al conquistar nueva provincias.

Para erigir la fortaleza Pachacútec utilizó a miles de trabajadores como mano de obra y les ordenó construir un complejo de enormes torreones, murallas, baluartes y túneles en los terrenos de colinas situados al norte de la ciudad de Cuzco. Se piensa que el plan del Emperador Inca era que esta construcción formara parte del diseño de la ciudad entera. Sacsayhuamán conformaría con sus enigmáticas estructuras la cabeza de un puma, la parte que faltaba para completar la figura del animal que conformaba la ciudad. Además, también funcionaría como la capital de Cuzco.

A pesar de que el proyecto del Sacsayhuamán comenzó cuando Pachacútec aún estaba vivo, sus ambiciosas dimensiones no permitieron que el emperador pudiera apreciarlo una vez estuviera terminada. Fue su hijo, Túpac Yupanqui, el noveno Emperador Inca, quien pudo contemplar la obra cuando estuvo terminada. Los historiadores y arqueólogos creen que su construcción puede haber tardado cinco décadas aproximadamente.

Batalla de Sacsayhuamán

En el año 1535 ya los conquistadores españoles tenían bajo su poder la ciudad de Cuzco. Fue hacia esta fecha que Manco Inca, en Emperador Inca designado por los españoles decidió revelarse contra estos. El líder gozaba de gran popularidad entre los indios incas por lo que no tardó mucho tiempo en reunir un ejército que lo apoyase. El Emperador revelado sitió la ciudad de Cuzco y se refugió con sus tropas en Sacsayhuamán durante varios meses.

Al pasar un tiempo, ya en el año 1536, los españoles, con ayuda de un grupo de incas fieles a ellos, idearon un ardid para hacer salir a los incas de sus refugios. Después de sangrientas y arduas batallas, los incas se vieron obligados a replegarse en la fortaleza Sacsayhuamán. Los guerreros lograron resistir por más de veinte días atrincherados.

No obstante, con el paso de los días, la situación de los insurrectos incas dentro de la fortaleza se comenzó a tornar crítica. Los españoles los hicieron creer que se iban a retirar, y estos últimos tuvieron el impulso de salir para tratar de acorralarlos con un ataque sorpresa. Sin embargo, todo formaba parte del plan de los conquistadores y el combate dio inicio nuevamente.

Durante esta batalla un hecho muy conocido fue registrado en las crónicas de Pedro Pizarro. El inca Cahuide fue el protagonista de una hazaña heroica al encontrarse solo defendiendo el último torreón de la fortaleza que quedaba en pie. Al verse rodeado y claramente desfavorecido en número, el guerrero decidió lanzarse al vacío desde lo alto de la estructura donde se encontraba. El inca prefirió morir a que lo aprehendieran sus terribles enemigos.

A partir de este hecho, Sacsayhuamán quedó en el recuerdo de los conquistadores españoles como la fortaleza donde resistieron los indios. Así se dedicaron a describirla en sus crónicas posteriores al evento.

sacsayhuaman

Por la forma que pasó a ser descrita en los registros históricos, se creyó durante mucho tiempo que Sacsayhuamán había sido construida como una fortaleza para ser utilizada en la guerra. Sin embargo, los arduos trabajos de los historiadores y arqueólogos han dejado en evidencia el que podría ser el verdadero propósito de los incas con Sacsayhuamán. Muchos estudiosos piensan que los incas que construyeron el templo pensaban que su reinado no terminaría. Según explican los miembros de esta civilización creían que su pueblo había sido el escogido por el cielo para gobernar el mundo entero.

Originalmente, Sacsayhuamán fue construido con la intención de que funcionara como un santuario para adorar a las divinidades andinas, entre ellas y la más importante de todas: el sol. Lo cierto es que la ciudad del Cuzco no necesitaba de una fortaleza para mantenerse en pie, ni era una costumbre de los incas construir este tipo de edificaciones.

Los espacios de Sacsayhuamán no eran utilizados solamente para adorar a las deidades incas, también eran utilizados como depósitos para almacenar comida, armamento y ropa cuando el templo para adorar al sol en Qoricancha no contaba ya con el espacio suficiente para añadir a los dioses de las provincias que conquistaban en las batallas.

Arquitectura

Lamentablemente no es posible hacer una afirmación sobre cómo se veía Sacsayhuamán originalmente. Los españoles que llegaron a este territorio a mediados del siglo XVI destruyeron parte del complejo como un símbolo de la victoria del reino de Dios sobre el paganismo y el triunfo de la civilización europea sobre el barbarismo de los indígenas. El lugar donde estaba ubicado fue usado como la fuente primara para construir las iglesias y las mansiones privadas en la ciudad de Cuzco. También fue sometido a una demolición a conciencia. Lo único que se mantuvo en pie fueron las enormes murallas de megalitos porque los españoles no encontraron la forma de destruirlas. (ver artículo: Puca Pucara)

Como consecuencia del paso de los siglos, la zona donde una vez estuvo el templo de Sacsayhuamán estaba sepultado bajo varias capas de tierra. Los investigadores realizaron las respectivas excavaciones y descubrieron las bases de los torreones de los que puede leerse en las crónicas de los conquistadores españoles como Pedro Pizarro, Garcilaso de la Vega y Pedro Sánchez de la Hoz.

Se cree que los torreones que conformaron Sacsayhuamán pudieron llegar a medir unos 15 metros de altura aproximadamente. Algunos estudiosos afirman que estas altas torres eran utilizadas originalmente como miradores desde los que se podía observar todo el valle del Cuzco. La altura de estas estructuras permitía vigilar cómodamente toda la zona, facilitando así el dominio total de los espacios.

Pedro Sanchez de la Hoz, un conquistador español que se dedicó a la labor de registrar en crónicas sus experiencias en el Nuevo Mundo, describía como sobre el cerro que se ubica encima de la ciudad del Cuzco había una gran fortaleza hecha de piedra y tierra, que contaba con grandes ventanas con vistas panorámicas a la ciudad. Además, el cronista español también menciona que en el centro de la construcción se ubicaba una torre principal que parecía tener tantas habitaciones que era prácticamente imposible para una persona recorrerla toda en un solo día.

Aparentemente, en la base circular ubicada en el medio del complejo podrían haberse ubicada las tres torres dedicadas a rendir un complejo culto al dios del Sol. Un torreón pertenece a Muyucmarca, que formaba parte de la casa del sol, mientras que los otros dos pertenecen a Sallacmarca y Paucamarca. También había un templo dedicado al sol y estaba representado por las líneas que irradian de las torres. Los demás dioses incas residían en las torres más bajas, el templo del arcoíris y el templo de la luna y las estrellas. Todos estos templos eran los que rodeaban la casa del sol, ubicada en el centro en las tres torres principales que forman el conjunto arqueológico.

Según la leyenda en el centro de Sacsayhuamán tenían lugar los duelos entre los dioses guardianes. Deidades que vivían en el mundo material. A estas hipótesis también se suman las que apuntan a teorías más prácticas y domesticas, como la que señala que la torre Muyucmarca solía se utilizada como un almacén de agua.

En las crónicas se evidencia el desconcierto que les producía Sacsayhuamán a los conquistadores. Muchos relatan cómo los europeos cuando veían a Sacsayhuamán se sorprendían ante sus gigantescas dimensiones y belleza. Los españoles no lograban comprender cómo un pueblo de costumbres tan primitivas, donde los habitantes eran analfabetos y desconocían la mayoría de las formas y materiales de construcción como la rueda o el hierro, podía construir una estructura de apariencia tan magnífica.

Es importante mencionar que la rocas que utilizaron los incas para erigir Sacsayhuamán rondaban las 100 toneladas de peso. De hecho, uno de los aspectos que más sorprendía a los conquistadores del nuevo mundo era que las rocas que conformaban los muros estaban colocadas una sobre otras con tanta precisión que no necesitaban pegamento entre ellas para darle estabilidad a la construcción.

El Inca Garcilaso de la Vega escribió, en el siglo XVII, en sus Comentarios Reales que las personas que observaban de cerca la construcción de piedras les daba la impresión de que Sacsayhuamán fue hecha por encantamientos o por criaturas demoníacas, pues no podían concebir como el hombre podría llegar a construir una estructura a base de piedra con tanta maestría. El cronista señalaba que era imposible imaginar las proporciones de este proyecto hasta que las veías con tus propios ojos.

La arquitectura de Sacsayhuamán se caracteriza por tener una estructura compacta y líneas muy sencillas. Estos factores podrían deberse a que la cultura de los incas se caracterizaba por una forma de vida austera, sobria y sencilla por lo que no es de extrañar que la edificación sea de líneas simples y carezca de vistosos y coloridos elementos decorativos.

Muy cerca de Sacsayhuamán se encuentra una cantera de donde se cree que los incas sacaron la piedra para construir la fortaleza ceremonial. De hecho, esta teoría cobra fortaleza porque el aspecto de las enormes rocas que rodean este espacio parece indicar que han sido moldeadas de la misma forma  que las que fueron utilizadas para construir Sasayhuamán.

El trono del Inca, por ejemplo, es la estructura que se encuentra situada frente a las murallas y demuestra un nivel de acabado y pulido tan perfecto que deja en evidencia la maestría con la que los incas eran capaces de trabajar y tallar la piedra. El nivel de pulido de la roca es tal que sería posible deslizarse por ella tan fácil como si fuera un tobogán. El trono está hecho de piedra diorita, una roca bastante más dura que la andesita y la caliza, esto hace suponer que debes haberles tomado bastante tiempo la construcción de esta pieza. Hay teoría que señalan que los incas pudieron haber utilizado algún tipo de planta capaz de ablandar la roca y hacerla más fácil para trabajarla, pero no han podido ser comprobadas.

Los materiales que utilizaron son los típicos con los que se trabaja la piedra, entre ellos se cuentan barretas, plomadas, barretillas, cinceles de bronce. Lo que destaca de estas magníficas esculturas incas es su acabado prolijo logrado con el frotamiento de las superficies.

Las plataformas del Templo de Sacsayhuamán tienen una característica forma de zigzag y los estudiosos creen que podría representar al rayo asociado con la lluvia que ayudaba a mantener los cultivos y la abundancia. Justo al lado del templo se encuentra situado un gran círculo hecho de piedra donde una vez hubo una laguna artificial. Junto a ella los incas celebraban ceremonias religiosas, también se cree que era utilizada para realizar ritos funerarios de despedida de los fallecidos que habían logrado hazañas meritorias de reconocimiento. Muy cerca de la que alguna vez fue una laguna, los arqueólogos encontraron un cementerio con tumbas de hace 500 años con restos y vestigios de adornos y joyería metálica que solían usar las mujeres que pertenecían a la nobleza inca.

Hay una leyenda que señala que existía un túnel secreto unía la estructura de Sacsayhuamán con el Templo de Qoricancha. Las teorías indican que podría haber sido construido como ruta de escape de los incas en caso de peligro, pero nunca ha podido ser comprobada. Aunque los pasadizos ubicados entre las formaciones rocosas de las estructuras podrían señalar que la creencia no es del todo imposible.

Ubicación

El templo de Sacsayhuamán está ubicado a una distancia de 2 kilómetros del centro de Cuzco, al norte de la ciudad en Perú. Está situado a 3555 metros de altura sobre el nivel del mar. El paso del tiempo ha hecho desaparecer la mayor parte de esta estructura, de hecho las ruinas que quedan en pie son solo la cuarta parte del conjunto original hecho diseñado por los incas. A pesar de que la mayoría de la construcción ha desaparecido con el tiempo, sobre todo los legendarios y altos torreones, la magnífica técnica que utilizaron los incas para erigir la fortaleza hizo que los bloques de piedras encajaran a la perfección unos con otros. Esto ha permitido que las bases de las murallas de Sacsayhuamán se mantengan hoy en día resistentes al paso de los siglos. (ver artículo: Tambomachay)

¿Cómo llegar a Sacsayhuanmán?

Sacsayhuamán es uno de los lugares turísticos más populares y concurridos en Cuzco. Lo cierto es que la estructura de enormes dimensiones y la historia y misterio ligadas a la antigua civilización Inca atraen diariamente a gran cantidad de turistas que visitan la ciudad. El centro arqueológico está abierto de lunes a domingo en el horario de 7:00 a.m. hasta 6:00 p.m.

Hay diferentes maneras para llegar a Sacsayhuamán:

Puedes tomar algunos de los tour que salen desde el centro de la ciudad de Cuzco que hacen el recorrido guiado hasta Sacsayhuamán. De esta forma contarás con la seguridad de que no te perderás. Además también incluyen un recorrido por las zonas de Qoricancha, Puca Pucara, entre otras.

Si decides caminar o prefieres llegar en vehículo particular o en taxi, esta ruta sirve para las tres opciones. Debes partir desde la Plaza de Armas en la ciudad de Cuzco. A partir de aquí debes tomar el camino por la calle Suecia y cruzar cuando llegues a Huaynapata. A continuación deberás seguir el recorrido y cruzar a la derecha después que pases por la Iglesia de San Cristóbal. Por este camino llegarás a la ruta inca en aproximadamente 30 minutos caminando.

Si viajas a Sacsayhuamán en taxi también deberás tomar uno en la Plaza de Armas en Cuzco. El recorrido no demora más de 10 minutos.

Otra forma de llegar a Sacsayhuamán es en micro bus. El recorrido no demora más de 25 minutos y es muy utilizado por los turistas. La parada está muy próxima a la Plaza de Armas, justo al lado del Centro Comercial Paraíso, dos cuadras más debajo del concurrido Mercado San Pedro.

Misterio de Sacsayhuamán

El misterio que ronda alrededor de las ruinas de Sacsayhuamán se debe a su impresionante arquitectura de dimensiones apabullantes. Además también destaca la maestría con la con los constructores fueron capaces de trabajar, moldear y pulir la piedra.

Garcilaso de la Vega en sus Comentarios Reales relata que era común para la época pensar que la construcción había sido hecha producto de magia o algún tipo de encantamiento y que en la elaboración del proyecto habían participado criaturas demoniacas. Las murallas están hecha de enormes piedras de más de 1 tonelada de peso colocadas unas encima de las otras de forman tan prolija y precisa que parecen todas piezas de un mismo rompecabezas. De hecho, están tan perfectamente colocadas que es imposible tratar de colar una delgada hoja de papel entre las uniones de las rocas. Y aunque algunas estén situadas en zonas irregulares se cohesionan perfectamente si necesidad de ningún tipo de pegamento que le proporcione estabilidad a la construcción. Según los arqueólogos se necesitan aproximadamente veinte mil hombres para llevar a cabo una construcción de estas dimensiones. (ver artículo: Caral Perú)

Garcilaso de la Vega estaba tan sorprendido cuando vio por primera vez las murallas que decidió tomar las medidas de la construcción y anotarlas, así las personas en Europa serían capaz de creer tal hallazgo tan extraordinario. La estructura no solo es capaz de sorprender al hombre promedio de la Edad Media, en la actualidad los arqueólogos y arquitectos se sorprenden de cómo lograron transportar rocas tan grandes, al igual de cómo lograron posicionarlas unas sobre otras en una superficie tan poco lineal.

La realidad es que los incas no conocían la rueda, ni sabían de la existencia de animales de cargas, ni mucho menos hay evidencia de algún instrumento que les facilitara el trabajo de transportar materiales tan pesados. Por otro parte, en el momento en el que los españoles llegaron a esta zona, los incas ya no estaban construyendo nada más. De hecho, las crónicas y leyendas escritas no mencionan aparte de trabajo manual como método de construcción, mitos sobre la ayuda y asistencia de la tierra y la férrea voluntad de transportar las rocas.

Los constructores utilizaron un procedimiento particular para construir las murallas. Las piedras más grandes y largas irían en la base y las más pesadas a los lados, mientras que las más pequeñas e irregulares fueron colocadas en el centro y en la superficie. La construcción sorprende a los expertos porque para lograr tan precisión en el encaje debe someterse a la roca a un proceso de moldeado complejo. El material de la roca puede resultar muy frágil y usualmente no tiene una estructura muy homogénea por lo que puede agrietarse y deshacerse ante la más sutil irregularidad. No está claro cómo los constructores pudieron trabajar estructuras tan grandes y pesadas en posición vertical con solo la ayuda del trabajo manual.

La forma de los incas de trabajar la piedra es aún en la actualidad un misterio que no ha sido resuelto. Los conquistadores españoles registraron en sus crónicas la sorpresa y conmoción que les causó ver la edificación por primera vez. Muchos no podían entender cómo una población tan primitiva y analfabeta fuera capaz de realizar una edificación tan perfecta y ambiciosa en sus dimensiones y diseño.

Además, los arqueólogos determinaron que la piedra utilizada para la construcción del Trono del Inca fue diorita una roca bastante dura y difícil de trabajar. Muchos creen que los incas utilizaron una rara especie de planta selvática que facilitara el moldeado de la piedra al ablandarla. De hecho la cantera que está situada al lado de Sacsayhuamán está moldeada y pulida con la misma técnica que utilizaron para darle los acabados a templo/fortaleza. Sin embargo, los registros no indican que los incas poseyeran madera o materiales que pudieran ser utilizados como herramientas de construcción.

Por otra parte, al igual que con Machu Picchu (Perú), las Pirámides de Egipto o el Stonehenge (Reino Unido), también existe la creencia de que Sacsayhuamán fue construida en un tiempo muy anterior a los incas y apunta a la participación de seres provenientes de otros planetas con conocimientos superiores a los del hombre en la tierra. Además, a esta suposición se le suma el hecho de que las proporciones de las puertas y entradas que bordean a Sacsayhuamán parecen haber sido pensadas para seres extraterrestres con dimensiones gigantescas.

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