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Coricancha: Arquitectura incaica y del templo, ubicación y mas

Coricancha o Templo del sol, hoy se encuentra construido sobre este templo, el convento y la Iglesia de Santo Domingo. En este post te hablaremos de esta atracción turística importante de la ciudad de Cuzco en Perú y te llevamos a conocer el Coricancha en Cusco. Continua entonces leyendo haciendo clic en leer más.

Coricancha

Coricancha o “Patio de oro” en el lenguaje quechua, oro del vocablo Kori o Cori y patio del Kancha o cancha; esta edificación los inca la utilizaban como lugar sagrado o sitio de adoración a su dios principal que era el dios del sol o Inti. Algunos autores debido a esto cuentan que el primer nombre que recibió este templo fue el de Intikancha.
La fecha de su construcción no se tiene establecida con certeza, pero se cree por los estudios arqueológicos que su existencia es desde el periodo pre-inca cuando el Cusco estaba dominado por los Ayamarcas bajo el nombre de Intikancha. Según esta historia fue el emperador Pachacútec en el año 1438 que ordena la remodelación de todo el Cusco, incluyendo el templo al cual le cambio el nombre a Coricancha o patio de oro. En todo caso no hay acuerdo entre varios autores e historiadores en cuanto a esto, por eso su falta de exactitud en las fechas.

Lo que si se tienen certeza es la relevancia e importancia que tenía este templo en el imperio incaico por su opulencia en oro en cuanto a recubrimientos y esculturas de imágenes de dioses, plantas y animales todas en tamaño natural, así como también que era considerado el centro o punto focal religioso y sagrado para los incas. Además del dios del sol llamado por los incas Inti, el cual era representado por una figura de hombre llamado Punchaocanchiq, en el templo también se encontraban ubicados en los nichos incrustados en los muros interiores otras divinidades y en un recinto diferente al dios del sol, se encontraba la diosa de la luna como una figura de mujer esculpida en plata de tamaño natural.
Llegada la época de los colonizadores posterior al primer cuarto del siglo XVI (1533) Coricancha fue invadido y desmantelado casi en su totalidad, arrebatándole su oro y todo metal de valor. En 1530 los misioneros españoles de la orden los Dominicos construyeron sobre el templo la iglesia y el convento Santo Domingo. Ni tres grandes terremotos acaecidos en la región lograron que las bases de esta edificación sufrieran daños de gran magnitud, no así con la construcción sobre las bases incas. La última reconstrucción del templo Santo Domingo fue en 1956 estando la Unesco a la cabeza, dejando al descubierto los muros Incas del Coricancha. (ver articulo: Huayna Picchu)

Arquitectura

Conozcamos primero la Arquitectura Incaica antes de describir la arquitectura del templo Coricancha

Incaica

La arquitectura Inca es fácilmente reconocible, sea en las construcciones hechas con piedras, piedra y mortero o adobe. Cualquier observador sin necesidad de ser instruido intuitivamente reconoce una construcción inca. Simplicidad que refleja el poder unificador y asertividad de los Incas. Era como un gigantesco sello o selo aplicado por los Incas en su extenso territorio. Es importante recordar que el estilo Inca aunque haya tenido antecedentes en las culturas Kotosh y Wari (Perú), Tiwanaku e Iskanwaya 8Bolivia), evolucionó en poco tiempo y se extendió a lo largo del Imperio Inca.

La arquitectura Inca representa un alto nivel de lógica manifiesta en la repetición de ciertos formatos y agrupaciones de estructuras. En su mayoría son rectangulares o versiones de estas y en algunos casos son estructuras parcialmente modificadas, como, por ejemplo, en las situaciones en que precisan ser insertadas en una terraza curva. Se trata de una arquitectura estandarizada, con ciertas características que son repetidas en términos de formatos, simetría, proporciones y razones. En términos de urbanismo la compleja topografía Andina generalmente fue un factor determinante, más los Incas siempre intentaron imponer y paradójicamente al mismo tiempo integrar las estructuras con el medio ambiente. Según algunos historiadores de arte los Incas desenvolvieron conceptos de reciprocidad relacionadas a los paisajes andinos. Ese concepto de reciprocidad y cambio de productos o trabajos todavía es muy importante en las comunidades andinas.

La arquitectura Inca puede hasta cierto punto, ser considerada la fase final y el producto de casi 4000 años de desenvolvimiento arquitectónico en la región central andina. Uno de los resultados principales esperados en el análisis de la arquitectura Inca es la identificación de la uniformidad de estilo y diseño de estructura presentes en todo el extenso territorio andino de los Incas. Partiendo de esa uniformidad es posible buscar retroactivamente señales de la influencia de las culturas pre-incas en la arquitectura Inca. En otras palabras esa arquitectura presenta antecedentes y refleja tradiciones de culturas precursoras, que los propios Incas reconocían como influyentes. La dominación Inca prevaleció en el extenso territorio cerca de 200 años antes de la llegada de los españoles a la región andina. Esto fue en los años 1530 – 1535. La presencia de los Incas está grabada en la arquitectura y en un sin número de monumentos que perduran hasta el día de hoy. (ver articulo: Salto Ángel)

El Inca Pachacútec (o Yupanqui) generalmente es reconocido como uno de los principales desarrolladores de la arquitectura de los Incas (1438 – 1470), seguido por su hijo Túpac Inca (1471 – 1493). Buena parte de las construcciones fueron realizadas en cuarenta años y la mayoría de los proyectos fueron concluidos en menos de cien años. Si comparamos con la duración de la arquitectura Griega y romana que precisaron de varios milenios para desenvolver lo que era una herencia de varias culturas. Se puede concluir que 40 y 100 años es poco tiempo para generar un estilo tan monolítico y distintivo como el desarrollado por los incas.

El plano de la mayoría de las estructuras andinas incas no cambia mucho, de rectangular o algunas veces cuadrangular, solo se pueden mencionar algunas excepciones que son pocas, como algunas estructuras consideradas como de uso ritual: Coricancha en la ciudad de Cusco, Machu Picchu, el torreón y el sistema de defensa de Sacsayhuaman entre otras, son los pocos ejemplos que existen en la variación de la forma de los planos de las estructuras Incas.

Un detalle de la arquitectura inca que no debe de ser ignorado es el uso repetitivo del formato trapezoidal aplicado rigorosamente en la mayoría de las estructuras construidas por ellos, la inclinación de las paredes es también uno de sus indicios tradicionales. El estilo inca era tan estandarizado que muchas veces incorporaba el concepto que en la arquitectura es conocido como éntasis. Los formatos y los diseños escogidos por los incas incorporaban un énfasis muy funcional en términos de inclinación de las paredes y muros, con un alto nivel de resistencia tanto al clima y ambientes adversos, como también otros fenómenos naturales como terremotos etc.

Éntasis y funcionalidad se complementan. Este estándar típico de la arquitectura inca es una parte casi fija de cualquier diseño arquitectónico. La éntasis se refleja en las puertas, nichos, paredes, cortes de piedras, diseño urbano así como también en otros elementos relacionados. La puerta típica de entrada o pasaje de una estructura inca es casi siempre de forma trapezoidal, y refleja automáticamente un tipo de éntasis, porque al entrar y observar la estructura por esas puertas se percibe que la viga o travesaño superior pareciera más alto de lo que realmente es. Esto es debido a la distorsión visual creada por la éntasis.
Psicológicamente la éntasis en las puertas aumentaba el sentido de importancia y poder del inca que poseía la edificación, sugería permanencia, solidez y peso, además de la unificación reflejada en la arquitectura inca. Las puertas poseen un ángulo entre 87 y 88 grados en su parte inferior reflejándose en ángulo similar en la parte superior, esto es un ángulo diagonal poco acentuado. La éntasis encontrada en nichos y muros es similar al de las puertas. La diferencia es solo en términos de escalas.

Es de una escala menor y los nichos quedan en el interior de los muros o paredes, en una distribución simétrica, en franjas a lo largo de las superficies. La inclinación interna de las paredes es de un ángulo casi imperceptible teniendo un ancho menor en la parte superior. Ese ángulo interno de las estructuras y reflejado en la inclinación opuesta de las paredes exteriores. Cuando se secciona la pared puede ser considerada un trapezoide excéntrico. Entonces la éntasis negativa exterior de la fachada de las puertas se torna positiva en la fase interna como también en los nichos insertados en las paredes del interior
Los muros y las paredes son la parte principal de cualquier edificación Inca. El muro inca en la mayoría de los casos presenta una inclinación interna y externa. Esto resulta en un muro, cuando es seccionado, trapezoidal incluyendo una inclinación mínima hacia el interior en el lado interno de la estructura, que en general es de planta rectangular. La ventaja de estas estructuras era que existía una estabilidad interna, pues cada esquina incorporaba conceptos similares a los usados en los contrafuertes góticos, con la única diferencia que los contrafuertes góticos eran externos y hasta algunas veces su base era aislada de la estructura.

En el caso de los Incas era parte integral del diseño y una solución muy practica en términos de diseños antisísmicos. El arquitecto inca aplicaba aquella inclinación indiscriminadamente y de forma uniforme en todas las estructuras. Lo que denomina una versión inca de lo que se define como éntasis. Versión que se aplicaba en los detalles arquitectónicos como puertas, ventanas, muros, corte o la unión de las piedras y hasta inclusive en el plano urbano.

La habilidad de los incas en cortar las piedras sin herramientas es reconocida por todos. Esto se revela en el hecho de que cuando cortadas ellas pueden tener muchos ángulos, que son trabajados de tal forma que coinciden con exactitud con aquellas hechas en otras piedras. Hasta el día de hoy el método usado para trabajar esas piedras no se entiende completamente, más el estilo es considerado una de las maravillas del mundo, por lo menos referente a la construcción lítica.

Para colocar las piedras y para que hubiese una superficie vertical más o menos plana en una cara externa de una pared, las piedras precisaban ser de base trapezoidal para ser colocadas en un muro, quedar bien posicionadas e incrustadas en relación a las laterales y a las inferiores. No solamente eso en la superficie superior de esas piedras, relativa a la base, precisaba ser ligeramente menor- La parte de arriba de esas piedras también debían de ser mínimamente trapezoidal para poder ser insertada en la pared. En realidad cada piedra incorporaba elementos ligeramente trapezoidales en las seis caras de las superficies, visualizándose mejor en las esquinas. (ver articulo: Abu Simbel)

El Templo

La arquitectura Inca en el Coricancha muestra características correspondientes al inicio de la forma del imperio Inca, pudiéndose reflejar en lo trapezoidal de las puertas. La arquitectura de Coricancha o templo del sol era imponente con recubrimientos en oro y plata. Esta ostentosidad era típica de las construcciones con carácter de rendir cultos a dioses o deidades, colocando imágenes de estos dioses tanto de la localidad como de otros dioses traídos de otras provincias tras victorias de luchas.

El Coricancha es considerado por muchos autores como una de las mejores construcciones de los Incas en el Cusco, siendo esta ciudad el eje sagrado del imperio Inca, por consiguiente los templos aquí construidos seguían el concepto de la ciudad. La importancia que le dieron los gobernantes Incas a esta construcción se evidencia en la construcción de sus muros que muchos aún están en pie, y en especial la forma como se procesaron o trabajaron las piedras que se usaron para su construcción, las cuales fueron extraídas de canteras de piedras caliza y andesita. Los muros exteriores eran lisos, y con mucha precisión entre la unión de las piedras sin el uso de morteros o argamasa; mientras que los del interior la unión de las piedras eran mediante la técnica conocida en arquitectura como almohadillado. Los acabados de los muros muy al estilo estandarizado de la arquitectura inca y además con simetría.

Según los profesionales encargados de estudiar estas construcciones antiguas establecen que el Coricancha estaba formado por siete recintos todos con la forma rectangular típica de los Incas, los principales recintos seis de los siete, estaban construidos de tal manera que entre ellos se formaba un patio central y el séptimo era el recinto de entrada del todo el conjunto, esta entrada se orientaba hacia el norte y estaba rodeada por una muralla exterior.

En el patio central se localizaban estanques de agua y jardines centrales como elementos decorativos del Coricancha. También todo este grupo de profesionales y además los historiadores, coinciden en el hecho de que el Coricancha fue el mejor y más importante templo de la ciudad de Cusco. Adornado ostentosamente con recubrimientos de láminas de oro tanto en los muros como en las superficies de los techos, así como también en los dinteles de las puertas.

Y esculturas de dioses elaboradas en oro, la imagen que representaba al dios del sol era del tamaño real de un hombre, de igual forma la imagen esculpida en plata, que representaba a la diosa de la luna solo que era una mujer, esta imagen se encontraba en recinto diferente al del dios del sol. En los muros se les construyeron nichos incrustados en donde acomodaban a otras deidades.

Los estudios también indican que en el jardín se encontraban esculturas de oro y plata con formas de animales de la región como llamas, alpacas, etc. además de figuras de plantas como el maíz todas en tamaño natural. El final de todo este oro y plata fue fundido en manos de los colonizadores españoles. Hay algunas de estas obras en el museo etnográfico de Berlín y en el de arte de Denver.

Ubicación

Con el nombre Coricancha en el Perú, además del templo del sol podemos encontrar también un museo con piezas del periodo pre incaico e incaico y una mina, todos ellos tienen relación con el oro, desde el significado de la palabra Coricancha en el lenguaje quechua. La palabra Coricancha está formada por dos de origen quechua, cori o Kori que en esta lengua significa oro y cancha o kancha que significa espacio o patio si las unimos pasa a tener el significado de patio de oro.

El templo Coricancha los incas lo tenían destinado al culto de deidades como el dios del sol y de la luna y por estar cubierto de oro en sus orígenes los llamaban en su lengua como patio o recinto de oro, muchas de las piezas encontradas en las excavaciones realizadas en este templo están resguardadas en el museo que lleva su mismo nombre mientras que la mina de Coricancha también en el Perú es un complejo minero donde se extraen varios minerales principalmente oro. A continuación te mostramos la ubicación de la mina y del Museo de Sitio de Coricancha.

La Mina

La mina de Coricancha se encuentra ubicada en la Provincia Huarochiri del Distrito San Mateo del departamento de Lima en el Perú, a un altitud de 4700 metros sobre el nivel del mar. Es una mina de oro y plata, además de otros minerales tales como el plomo y el zinc. En el año 2009 la empresa de origen Belga denominada Nyrstar S.A. adquiere la mina y desde el 2013 está bajo su cuidado y administración. En el 2015 entre la empresa Nyrstar y el grupo canadiense Pantera Grande Plateada Limited suscriben un contrato con opción a compra en un término de dos años. La venta fue formalizada en el 2017 y en dicho contrato estipula que la empresa Nyrstar recibirá el 15% de las ganancias generadas por la mina Coricancha en un término de tiempo de cinco años una vez reactivada la mina.

A principios del año 2018 se planteó a través de los medios de comunicación la reactivación del yacimiento minero rico en minerales como: plata, oro, plomo, zinc, además de cobre. Para esta reactivación se debían realizar primero los trabajos de mejoras que abarcan la recuperación de las vías y construcciones subterráneas, así como la reparación de la concentradora.
Todavía en la actualidad dicha mina se encuentra paralizada y el grupo canadiense que la adquirió estima reiniciar sus labores a comienzos del 2019.

Para llegar a la mina de Coricancha debemos acceder a la carretera central en el kilómetro 90 saliendo de la ciudad de Lima con rumbo hacia La Oroya. Al llegar a la planta denominada Tamboraque, a escasos kilómetros de la ciudad de san Mateo se toma un camino que es una trocha de ascenso vertiginoso y se recorren unos 25 kilómetros aproximadamente hasta llegar a las laderas de un valle en las cercanías del rio Aruri y al campamento minero Coricancha.

El Museo de Sitio

El Museo de Sitio Coricancha a un lado del templo Coricancha, se encuentra ubicado en el sector Santo Domingo de la ciudad de Cusco en la Avenida El Sol tercera cuadra, Perú. Es un museo relativamente pequeño compuesto por cinco salas de exposición, y brinda a través de guías del museo la narración de la historia del Imperio Inca y sus antecesores. En este museo se encuentran piezas de origen Inca, pre-inca, y de la época de la colonia española. Dicha piezas en su mayoría son resultado de excavaciones arqueológicas realizadas entre 1992 y 1995, en el templo de Coricancha o terreno de oro en la lengua quechua. Al visitar este pequeño museo podemos ver la evolución a través del tiempo de la civilización en la región del Cusco en el Perú, y una maqueta a escala de lo que pudo ser originalmente el Coricancha antes de ser convertido en convento e iglesia Santo Domingo por los españoles Dominicos.

En sus salas se exhiben metales, cerámicas y textilería incaica, además de algunas esculturas y pinturas. También se pueden observar piezas elaboradas en piedras tanto del periodo pre-inca como el periodo inca. Por ultimo te podemos informar su horario de visita que es de lunes a sábado desde las 8:00 de la mañana hasta las 5:00 de la tarde y los domingos solo por la tarde desde las 2:00 hasta las 4:00.

Proyecto de Coricancha

El Proyecto de Coricancha o también llamado como Complejo Arqueológico de Coricancha, es un conjunto de edificaciones y restos de la arquitectura que dan testimonio de la herencia del Imperio Incaico. Todo este complejo se encuentra en la región del Cusco, en el distrito del mismo nombre del Perú, destacándose el templo Coricancha que luego fue convertido en convento e iglesia por los Dominicos españoles en la época de la colonia, así como el Museo de Sitio de Coricancha a un lado del templo. No se tiene certeza a quien atribuir la majestuosa obra del Coricancha o templo del sol, pero algunos autores se la atribuyen al mandato del emperador Inca Pachacútec, así como otras edificaciones y supuestamente fue a raíz de la victoria de los Incas sobre la tribu de los Chankas alrededor del 1438. El Coricancha o templo del sol ubicado en el centro de la ciudad del Cusco conjuntamente con otras edificaciones forman un complejo o proyecto turístico muy especial del Perú.

Templo del sol

El Coricancha o el templo del sol fue un lugar sagrado en el centro de la ciudad de Cusco, el cual fue construido por los Incas como su templo principal y observatorio astronómico. Los Incas usaban unas piedras en el piso del Coricancha, como instrumentos colocados en el horizonte de las montañas cercanas para determinar las fechas de los solsticios y equinoccios, así como acompañar el paso del tiempo con precisión. El gran templo de Coricancha también incorporaba una alineación solar, destacada usando un pico o cerro cercano llamado Pachatusan, como una línea de mira para el solsticio de junio. Los 24 de junio en el Coricancha el acontecimiento teatral denominado el festival del sol.
La elíptica pared exterior del templo puede haber servido como un modelo de la eclíptica o Zodiaco celeste. El templo del sol Coricancha está situado en la ciudad de Cusco que fue para el Imperio Inca del Tawantinsuyu la capital política y religiosa. Tawantinsuyu, significa las cuatro esquinas de la Tierra y el nombre original de la ciudad de Cusco en Quechua era Qosqo, que significa ombligo o centro. El templo Coricancha, el lugar del oro de los Incas, fue dedicado por ellos principalmente a Viracocha, el dios creador, y a Inti, el dios sol. El Coricancha también tenía altares secundarios para la Luna, Pléyades y varias divinidades en el templo.

Además, hubo un gran número de ídolos religiosos de otras regiones conquistadas, que los Incas los habían traídos al Cusco, en parte como homenaje y en parte como garantía de las conquistas. Las escrituras de los primeros españoles que pisaron estas tierras de Cusco, cuentan que en el templo del sol o Coricancha existían más de 4000 sacerdotes los cuales servían al templo Coricancha, y que las ceremonias las realizaban alrededor del reloj, que el templo era fastuoso e increíble. Las paredes de granito maravillosamente talladas del templo fueron cubiertas con más de 800 hojas de oro puro, con un peso alrededor de dos kilos; con un espacioso patio que estaba lleno de esculturas en tamaño real de animales y además un campo de maíz. Todo en oro puro, hasta el piso del templo estaba cubierto de oro macizo; y de frente al sol naciente estaba una estatua de oro macizo del sol incrustado con esmeraldas y otras piedras preciosas. Todos estos trabajos de artísticos de oro fueron robados rápidamente y fundidos por los conquistadores españoles, a la cabeza de Francisco Pizarro, el cual mando a erigir la construcción de la iglesia de Santo Domingo sobre la edificación del templo. (ver articulo: Monasterio de Piedra)
En el centro del Coricancha ya Santo Domingo, en un lugar marcado y conocido como Cusco Cara Urumi se descubrió la piedra central en un cofre de piedra octogonal que al mismo tiempo fue cubierto con 55 kilos de oro puro. Algunos terremotos acontecidos dañaron severamente la iglesia Santo Domingo, pero las paredes de piedra Inca, construidas a partir de enormes y firmemente colocados bloques de piedra, todavía permanecen como un testimonio de sus habilidades constructivas y arquitectura soberbia y sofisticada albañilería de piedra. Actualmente, una gran parte del claustro de la iglesia fue removida, revelando cuatro cámaras del templo original de una simetría perfecta y arquitectura tradicional Inca trapezoidal.

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