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Ausangate, todo lo que aún desconoces

Ausangate es la reina de todas las montañas del departamento del Cusco, en Perú, capital del antiguo Imperio Inca, por ser la de mayor altura de esta región asentada sobre una extensa franja rocosa de extraordinaria belleza y potencial para el turismo de aventura extrema. Como muchos otros, este nevado de la Cordillera de Vilcanota era sagrado para los aborígenes.

Ausangate

Ausangate

La visita a la montaña Ausangate, cuya altura la adorna de nieve perpetua durante todo el año, constituye uno de los recorridos más emocionantes que se hacen desde la ciudad del Cusco.

En el trayecto se aprecian espléndidos paisajes cubiertos por la típica vegetación de páramo; la presencia de alpacas y llamas en su hábitat natural, cóndores surcando el cielo, lagunas de aguas azul-verdosas y milenarias formaciones rocosas que elevan la adrenalina a su máximo nivel.

Esta expedición es muy demandada por las personas amantes de la altura y del frío glacial, que continuamente ponen a prueba su residencia física y su capacidad de asombro ante la hermosura de las expresiones de la naturaleza.

Características

Ausangate

El área que rodea este macizo congelado se caracteriza por los accidentes geológicos, las erosiones, las lagunas formadas por el deshielo de la nieve y las costumbres ancestrales de los pobladores, que incluyen danzas típicas con siglos de antigüedad y la habilidad, transmitida de generación en generación, para confeccionar productos textiles de gran colorido y belleza.

Desde tiempos remotos, los pobladores andinos del Cusco le otorgan a las montañas nevadas de mayor altura la denominación de «Apu», que en lengua quechua significa «Señor» o espíritu divino de la montaña, con poderes mágicos para dominar el clima, los cultivos y la vida en general del área que lo rodea.

El Ausangate es un Apu, una montaña sagrada para los Incas y las etnias descendientes del más grande imperio conocido en América del Sur; un Dios protector de la humanidad.

Una antigua leyenda Inca le atribuye como parentesco ser hermano del nevado de Salcantay, el segundo más alto del Cusco, ubicado en la cordillera de Vilcabamba.

Ubicación

Ausangate

Por su ubicación geográfica pertenece al Departamento de Cusco, específicamente al distrito de Ocongate de la provincia de Quispicanchi, en la que predominan las áreas montañosas y los pueblos de marcada herencia indígena.

El nevado Ausangate destaca como el más elevado de la Cordillera de Vilcanota, que se empalma con la cordillera Oriental de los Andes, y se levanta a unos 100 kilómetros de la ciudad del Cusco, en dirección sudeste.(Ver artículo: Nevado Sajama)

Altura

Ausangate

La altitud máxima de este gigante blanco supera los 6.300 metros sobre el nivel del mar, siendo la quinta montaña más elevada del país suramericano. Su extraordinaria inmensidad lo convierte en un reto para las personas que gustan practicar disciplinas vinculadas con la altura y la montaña.

Deportes extremos como escalada en roca y en hielo son ideales practicarlos en esta formación rocosa forrada en nieve, cuya topografía accidentada hace más desafiante el reto de ascender hasta su cima.

Como dato histórico del ejercicio de montañismo en el nevado Ausangate se puede mencionar que a principios de la década de los 50 del siglo pasado se hicieron los primeros esfuerzos frustrados por alcanzar su cumbre. Fue en el año 1953 cuando un equipo experto de nacionalidad alemana conquistó el reto. 30 años más tarde, en 1983, los peruanos también lograron ascender hasta su pico helado.

¿Cómo llegar?

Hay dos caminos para llegar a la montaña más alta de la zona. Uno conduce a Chilca en autobús y después ascender caminando hasta el Campo Base del nevado, un trayecto en el que se invierten alrededor de cinco horas.

El segundo es más largo pero menos costoso y es el que hace escala en el pueblo de Tinki, donde se toma otro transporte hasta Pacchanta y de ahí se camina hasta la Base de la montaña, trayecto que tarda alrededor de nueve horas.

La distancia entre Cusco y su montaña más representativa alcanza unos  67 kilómetros de fascinante recorrido, caracterizado por obstáculos rocosos escarchados de hielo en buena parte del trayecto y pueblos rurales cargados de historia aborigen.

Ciudad de Cusco por vía terrestre o aérea, pues de aquí parten los tour hacia todos los lugares de interés turístico de la región, como el Valle Sagrado de los Incas y el nevado Ausangate.

Excursión a Ausangate

Ausangate

Para una excursión con menos imprevistos hasta el Apu Ausangate se recomienda contratar los servicios de una agencia de turismo, con guías conocedores de la Cordillera Vilcanota y todos sus encantos. La ventaja de un experto, además de su experiencia y conocimiento del camino, es que va compartiendo información sobre la historia y las particularidades de los puntos de interés turístico o cultural.

La travesía a una montaña con la altitud del Ausangate, independientemente de la modalidad de transporte que se decida para llegar a ella, requiere que las y los aventureros cuenten con óptimas condiciones físicas, estar aclimatados a las bajas temperaturas y disponer de los insumos y equipos necesarios para afrontar y disfrutar el viaje.

El esfuerzo físico que amerita ascender hasta el Apu pasa desapercibido ante la indescriptible belleza de las cimas adornadas de nieve perpetua, las lagunas azul verdosas alimentadas de nieve derretida y la presencia de pobladores andinos pastoreando llamas y alpacas, con sus típicos abrigos multicolores y su amabilidad.

Ausangate

La expedición requiere que la persona se adapte al clima de páramo, para no ser víctima del muy común «mal de altura» y sus incómodos efectos en la salud. Para alcanzar una adecuada aclimatación se recomienda pasar dos días en el Cusco ante de emprender la travesía, comer ligero y tomar bastante líquido, lo que incluye el tradicional té de coca.

El tour más clásico hasta el nevado Ausangate, que ofrecen las agencias de viaje y empresas especialistas en turismo de aventura de Cusco, dura cinco días y comprende el tránsito por varios pueblos pintorescos de la Cordillera Andina, cargados de tradiciones y costumbres ancestrales.

Cusco – Upis

Hay que levantarse muy temprano para cualquier destino turístico que se quiera conocer desde la ciudad del Cusco. En el caso de la excursión al Apus Ausangate, en el primer tramo del recorrido en transporte automotor se conocen los poblados de Urcos, Ocongate y Tinki, donde es posible hacer turismo rural y conocer las costumbres de sus habitantes.

Al llegar a Tinki, se inicia el ascenso a pie hasta el caserío de Upis, donde se suele acampar y relajarse con las aguas curativas de baños termales.

Upis – Ausangate Cocha

En Upis, luego de la primera comida del día, se toma un camino empinado por un lapso de tres horas hasta alcanzar el Abra Arapa, que muestra una extraordinaria panorámica de las montañas y los paisajes andinos. En el recorrido además se encuentran lagunas de aguas heladas formadas entre paredes montañosas  y el característico paisaje de la puna. El destino final de este segundo día de aventura es el campamento Ausangate Cocha, que amerita superar unas 6 horas de caminata.

Ausangate Cocha – Palomani – Pinaya

Durante el tercer día de viaje, el reto es ascender unas 3 horas por la pendiente rocosa hasta una altura mayor a 5.200 metros y, posteriormente, descender por una ruta donde se aprecia una incomparable vista de la extensa cadena de montañas nevadas, que fueron adoradas como dioses por la civilización Inca. Entre ellas destaca, por ser la más alta de esta cordillera, el nevado Ausangate.

Luego de esta maravillosa y fría experiencia extrema, se continúa bajando hasta el valle Pinaya, donde se acampa, cena y descansa para el siguiente día.

Pinaya – Pachanta

El recorrido del cuarto día también sigue un curso cercano a los nevados eternos, donde las cumbres blancas se pierden de vista y producen una sensación de estar en una tierra mágica, fuera de este mundo.

El descenso hasta el caserío de Pachanta se hace por el Valle de Lagunas, llamado así porque abundan los cuerpos de agua originados por el deshielo de la nieve. Entre las lagunas más conocidas se encuentran Qomercocha, Pacacocha y Azul Cocha.

Pacchanta – Tinki – Cusco

La emoción finaliza retornando, en cuatro horas aproximadamente, el pueblo donde empezó la travesía, Tinki.

Vinicunca

Ausangate

Un espectáculo natural que seduce la vista de los viajeros en el camino hacia el nevado Ausangate es la famosa Vinicunca, formación rocosa adornada con franjas naturales de color turquesa, fucsia y otros.

También conocida como Montaña de Siete Colores, debe su particular gama de tonalidades a la variedad de minerales presentes en su composición.

Esta elevación rocosa de belleza multicolor reposa a una altitud que supera los 5.000 metros sobre el nivel del mar, en la Cordillera de Vilcamota, cuya característica más resaltante es la presencia de nieve en buena parte de su extensión.

Ausangate

El acceso a ella es posible a través de un pueblo de Pitumarca, luego de recorrer dos horas desde el Cusco. Se asciende caminando, en carro o en moto por una ruta montañosa hasta cierto punto, desde donde se continúa a pie o en el lomo de un caballo hasta llegar a su falda.

En días soleados, Vinicunca ofrece a lo lejos una visión cromática de indescriptible hermosura. Es la montaña consentida de los viajeros y turistas que hacen el recorrido al Apus Ausangate para tomarse imágenes fotográficas para el recuerdo.

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