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Monumento a Washington. Conoce todo sobre esta obra

Monumento a Washington es un hermoso obelisco que se levanta en el Distrito de Columbia en homenaje al primer presidente de los Estados Unidos de América. Muy controversial fue su construcción, entérate de esto y más aquí te sorprenderás.

MONUMENTO A WASHINGTON

Monumento a Washington es una grandiosa obra artística diseñada y ejecutada para homenajear al que fuera el primer gobernante de los Estados Unidos de Norteamérica, la cual se encuentra emplazada en el Distrito de Columbia de la capital federal del país que lleva de igual forma su nombre como símbolo de la importancia de este personaje de la historia americana.

La forma de este emblemático monumento es la de un largo y alto obelisco, ciento sesenta metros lineales de altura.
La construcción del monumento a Washington data del año 1838, suspendiéndose por escases de recursos económicos fue concluido tras transcurrir cuatro décadas y media. La inauguración del monumento a Washington se realizó en el año 1888. (ver articulo: Residencia de Wurzburgo)

La capital federal de los Estados Unidos de América con su distrito de Columbia, es una de las ciudades más moderna del mundo y en ella se puede observar parte relevante de la historia del país, a través de su patrimonio representado por varias edificaciones además del Monumento a Washington como por ejemplo el Capitolio de los Estados Unidos ubicado a solo dos kilómetros y medio, en el paseo o boulevard que accede a dicha edificación Cada ciudad del mundo por lo general posee algo que lo caracteriza.

En el caso de la Ciudad de Washington la imagen característica es el emblemático obelisco que se levanta en el centro de un estanque de aguas apacibles al oeste del complejo que conforma al Capitolio de los estados Unidos de América, dicho obelisco es la representación física de un Monumento a Washington en el Distrito de Columbia. (ver articulo: Castillo de Hohenzollern)

Historia

Tras la muerte del primer presidente de los Estados Unidos de América George Washington (1799), el congreso del país comenzó a deliberar sobre la construcción de un monumento para honrar de alguna manera a tan importante prócer de la patria Americana, y figura pública muy estimada en los corazones de los estadounidenses. (ver articulo: Monumento a Thomas Jefferson)

No obstante estando aún con vida George Washington (1783) ya existía la idea en el congreso de mandar a esculpir una escultura del presidente montando un caballo para ser colocada en el sitio donde se fuera a construir la sede del poder legislativo, y en dicha obra ecuestre se debería leer la inscripción “in honor of George Washington, the illustrious commander of the Army of the United States of America during the war that justified and assured his freedom, sovereignty and Independence”, que traducido al español hace referencia a la importancia del presidente como oficial del ejército en los movimientos y luchas por la libertad y soberanía de la nación.

Estando reciente aun el fallecimiento de George Washington algunos congresistas hicieron la exhortación de establecer modificaciones a la idea original del Monumento a Washington, y en esta idea el representante del Estado de Virginia expreso la concepción de un sepulcro dentro de lo que fuera el Capitolio de los Estados Unidos. La familia de tan eminente personaje no le agrado el hecho de que los restos mortales se trasladaran de su panteón familiar a ningún otro sitio, por lo que esta primera propuesta no prospero. En los años próximos no avanzo en nada la propuesta sobre la realización de un Monumento a Washington por falta de acuerdos entre los representantes del congreso y por la falta de recursos económicos.

Finalmente se Materializa la Propuesta

Al cumplirse los cien años del nacimiento de George Washington se concretiza definitivamente la idea de construir un Monumento en su memoria. En 1833 es conformada “La Sociedad del Monumento a Washington” con ciudadanos de la sociedad capitalina, y los recursos económicos para realizar tan emblemática labor lo conseguirían a través de donaciones pública. Llegado el momento de que la asociación había logrado una cierta cantidad considerable de dólares (28 mil), publicaron el concurso para la elaboración del diseño (1835). Las pautas descritas fueron las siguientes. El Monumento a Washington deberá:

– Reflejar o manifestar honor a George Washington, el cual deberá ir acorde al agradecimiento del pueblo estadounidense por la libertad y patriotismo de tan insigne personaje.
– El diseño deberá contar con una armonía entre el esplendor y una sobria elegancia.
– Proporcional en tamaño al orgullo patrio y hermosura de imagen; de tal forma que induzca a la admiración al ser visto.
– Diseño que incluya en su elaboración materiales autóctonos, aportados por los diferentes estados de la Nación y así ser partícipes en la satisfacción de haber apoyado de esta forma a la construcción del Monumento a Washington. Materiales como mármoles y granitos.
El concurso para el diseño del Monumento a Washington lo enarbolo el famoso arquitecto americano Robert Mills.

Construcción del Monumento a Washington

Se inicia la construcción del Monumento a Washington en el año 1848 bajo la aprobación de “La Sociedad del Monumento a Washington”; la cual determino realizar una primera etapa, que sirviera de anzuelo para la pesca de mayores recursos a los dólares con que ya contaban (87 mil).
El poder legislativo de la Nación fue el primero en sentirse atraído con el anzuelo donando una superficie de terreno comprendida en 15 hectáreas para desarrollar el proyecto diseñado por Mills.

La nueva ubicación del Monumento a Washington si cumplía con los requerimientos de capacidad soporte del terreno por la enorme carga que representaba la estructura. No así el sitio que había destinado el planeador urbano de la ciudad Pierre Charles L’Enfant, siendo este sitio con características pantanosas. Además el nuevo sitio contaba con hermosas vistas de sus alrededores, por estar más elevado podría ser visto en un radio de acción mayor.

La primera cimentación simbólica del Monumento a Washington se colocó el día de la independencia del año 1848, y en los días sucesivos comenzaron los trabajos de excavación para la construcción de las fundaciones.
Al consumirse todas las donaciones obtenidas la construcción del Monumento a Washington fueron paralizadas las obras (1854).

En el año 1855 hubo una promulgación legislativa de asignar 200 mil dólares para continuar con la obra, a lo que “La Sociedad del Monumento a Washington” hiso un cambio al respecto. Esta sociedad quería establecer en la ciudadanía el interés de sentirse participe en la construcción del Monumento a Washington, por lo que insistía en la política de las donaciones de los Estados en cuanto a materiales y bloques de piedras.

De varios estados comenzaron a llegar bloques de piedras, como mármol del Estado de Maryland, otros Estados donaron bloques de granito y de arenisca. También los aborígenes indígenas hicieron su contribución con el Monumento a Washington, de igual forma empresas profesionales, y algunas asociaciones de países extranjeros.

La Piedra de La Discordia

De todas estas donaciones de bloques de piedras hubo una en especial que fue motivo de controversia, involucrándose la religión en la construcción del Monumento a Washington llegando a paralizarse nuevamente la obra. El origen de este polémico bloque de mármol provenía del Vaticano, cuando en la primera mitad del siglo XIX, Pio IX hace su donación.

A lo que los protestantes al catolicismo, conformado por el partido republicano democrático, secuestran y se deshacen de la piedra donada por el papa en repudio a dicha donación. Los actos de esta comunidad protestante no se queda aquí, van más allá tratando de conseguir el poder de la sociedad, y admitir solo donaciones provenientes de los estadounidenses.

El poder legislativo echa para atrás el aporte de los 200 mil dólares y a su vez la comunidad protestante continua con el control de “La Sociedad del Monumento a Washington”, hasta el año 1858. A ellos se deben la construcción de 13 niveles en el Monumento, de muy pobre calidad de construcción que a la final tuvieron que ser demolidos. Con tal mala gestión al frente de dicha sociedad, devuelven el control a los antiguos representantes de la asociación, aun así la paralización de los trabajos se mantuvo hasta finalizada la guerra civil (1865).

La señal más significativa del periodo de paralización del Monumento a Washington, se evidencia en la variación de la tonalidad de la piedra entre una y otra etapa de construcción.

Reactivación de la Construcción

Al iniciarse nuevamente las obras para la construcción del monumento se realizaron estudios ingenieriles a las cimentaciones del Monumento a Washington a fin de verificar su resistencia estructural.

El congreso accede a la contribución de los 200 mil dólares en la conmemoración del primer siglo de independencia (1876), se vislumbraba entonces que el Monumento a Washington podría ser acabado finalmente. Pero siguieron las controversias, ahora tomando el tema principal el diseño, específicamente, si se debían construir o no las columnas alrededor del obelisco como lo había plasmado originalmente el arquitecto Mills.

Todos estos desacuerdos conllevaron al surgimiento de nuevas alternativas de diseño, de las cuales La Sociedad para el Monumento a Washington tomo en consideración solo cinco de ellas y fueron llevadas al congreso para que fueran debatidas conjuntamente con el diseño original de Mills. La conclusión o decisión final fue la de no construir las columnas alrededor de la base del monumento y realizar una serie de modificaciones al obelisco con el fin de llegar a proporciones típicas de los egipcios para este tipo de monumentos.

Ya con la nueva concepción del diseño bien definido se reactivan las obras (1879) en manos del cuerpo de ingenieros del ejército de los Estados Unidos, bajo el mando del Comandante Thomas Casey. Hubo una reestructuración de las fundaciones para poder soportar el incremento del peso de carga de la nueva estructura (40 mil toneladas). Fueron colocadas todos los bloques de piedras conmemorativos que se habían recibido tras las donaciones de los Estados, colocándose un total de 193 piedras. Desde ahí en adelante no se volvió a paralizar la obra del Monumento a Washington, manteniendo el congreso los aportes financieros.

Finalmente en el año 1884 es colocada la última piedra con un pequeño peso de solo casi tres kilos, y el Monumento a Washington queda oficialmente inaugurado el día 6 del último mes de ese año durante un acto ceremonial.

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