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Palacio de Carondelet: Historia, arquitectura, museo y más

El Palacio de Carondelet, ubicado en pleno corazón de la ciudad capital de Quito, es la sede del gobierno del Ecuador y la residencia del presidente de la República. Conocido también como Palacio de Gobierno es el símbolo de la historia política de la nación sudamericana.

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Palacio de Carondelet

El Palacio de Carondelet es la edificación donde reside el poder gubernamental del Ecuador. Localizado en el centro histórico de la capital del país sudamericano, Quito, es uno de los edificios más simbólicos e importantes de la nación. Además de ser el centro del Poder Ejecutivo, es en este lugar donde reside el Presidente de la República del Ecuador durante su mandato constitucional.

Historia

Ubicado justo en el centro colonial de la ciudad de Quito, el Palacio de Gobierno, bautizado con el nombre de Carondelet, es una de las edificaciones más importantes de la nación sudamericana. La historia del emblemático Palacio de Carondelet, parte vital de la política ecuatoriana, se remonta a las épocas de la colonia, a mediados del siglo XVI. Quito fue la ciudad donde la corona española adquirió y estableció sus primeras edificaciones reales. (ver artículo: Catedral Notre Dame)

También es conocido por el nombre de Palacio de Gobierno y simboliza la historia de la vida política del país. Los historiadores indican que las sublevaciones y revoluciones que se den en el país deben llegar hasta la sede del gobierno, en Carondelet, para darse como concretadas, de lo contrario el objetivo de sublevación no estaría cumplido.

El explorador y conquistador Sebastián de Belalcázar fue uno de los primeros españoles que arribó al territorio que hoy en día ocupa la capital ecuatoriana. Este hecho se dio hacia el año 1534. Fue él quien junto a Diego de Almagro fundaron la ciudad que llevaba por nombre original San Francisco de Quito, haciéndole honor con el nombre a los monjes franciscanos y su labor evangelizadora. El español decidió situar la ciudad en una locación al aire libre y algo aislada. Fundó la Plaza Mayor que ocupó este lugar hasta que unos años más tarde fue mudada a una ubicación más hacia el sur dela recién fundada ciudad colonial. En este lugar fue donde el conquistador también construyó su solar.

Está registrado que, hasta el año 1611, el primer lugar donde se sitúo el Imperio español en la Audiencia de Quito fue muy cerca de la Iglesia de la Merced, cuya sede está ubicada hoy en día en la calle Cuenca y la calle Chile. Después de la muerte de quien ocupaba el cargo de secretario de la Audiencia para ese momento, el español Diego Suárez de Figueroa. Este hombre poseía una pequeña edificación estilo palacio al oeste de la actual Plaza Grande. (ver artículo: Torre Eiffel)

Después de su muerte en el año 1551 la codiciada edificación quedó libre, razón por la cual el presidente encargado de de dirigir la Audiencia en ese entonces, Juan Fernández de Recalde, le comunicó al rey Carlos I de España que el solar, ubicado al costado oeste de la Plaza Mayor estaba en venta. Debido a que era un lugar amplio y cómodo para instalar la sede administrativa de la corona en el territorio de Quito, el rey decidió que era prudente adquirirlo. Es a partir de este momento cuando el poder administrativo hispano comenzó a situarse junto frente a la Plaza Grande de la ciudad de Quito.

Con el pasar de los años, la corona fue adquiriendo las edificaciones adyacentes al pequeño palacio, con el fin de ampliar las instalaciones y otorgarle un estilo más sofisticado a la sede de la Audiencia.

Posteriormente, ya para el año 1799 el español a cargo de la Audiencia era el aristócrata de origen borbón Francisco Luis Héctor que portaba el título de Barón de Carondelet. Fue este funcionario el que estuvo a cargo de las labores de diseño y remodelación de la fachada de la edificación donde residía la Audiencia, en el año 1801. El español fue el que dirigió trabajos relacionados a la reparación y mejoramiento de las alcantarillas para el drenaje.

Antes de la independencia, el Palacio también funcionaba como la residencia de los que ocupan el cargo de Capitán General de la ciudad de Quito, también los presidentes. Además, fue la sede donde se llevó a cabo la Junta Soberana de Quito y donde se firmó el Acta de la Independencia frente a imperio español el 10 de agosto del año 1812.

Después de que se consagrara la independencia del Ecuador con la Batalla de Pichincha en el año 1822, el palacio de la Audiencia pasó a ser la sede del Departamento Sur de la recién constituida Gran Colombia. Es por esta razón que el prócer independentista, Simón Bolívar, visitara el lugar en reiteradas ocasiones. Los estudiosos señalan que Bolívar se mostró muy impresionado y complacido con el nuevo diseño del Palacio, destacando así la elegancia y a la vez sencillez de la fachada. Fue tanta su agrado y conformidad con las remodelaciones a la edificación que él mismo decidió bautizar al Palacio de la Audiencia con el nombre de Palacio de Carondelet, en honor al barón español que había estado a cargo del proyecto.

Fue para el año 1830, en plenas glorias independentistas, cuando es establecido el nuevo presidente de la República del Ecuador, el militar con rango de general Juan José Flores. Este mandatario criollo es el que se encarga de establecer a Quito como la capital de la recién fundada república. Además, establece que la sede gubernamental estará instalada en el mismo Palacio de Carondelet. Con el paso del tiempo, y los sucesos convulsos que causaron las guerras el edifico de encontraba en mal estado. Esta situación motivo al nuevo presidente a ordenar labores de mejoramiento y remodelación de la estructura en el año 1841. También tenía la intención de darle una nueva imagen que lo identificara y de algún modo representara una nueva etapa, la de la nueva república. Fue aquí cuando el arquitecto a cargo del proyecto se ocupó de otorgarle al edificio los rasgos neoclásicos que distinguían a la arquitectura de esa época.

Fue el presidente a partir del año 1861, el abogado Gabriel García Moreno, el que ordenó la colocación de un gran reloj en el centro de la fachada del Palacio. Sin embargo, su gestión caracterizada por el uso de la violencia y la represión, de hecho fue el que impuso la pena de muerte como castigo, terminó con el asesinato del presidente a las puertas del Palacio de Carondelet, el 6 de agosto de 1875 a manos de Faustino Rayo. Los historiadores suelen considerar este hecho como el más violento ocurrido en el Palacio de Gobierno.

Ya para el siglo XX, la estructura del estado había experimentado notables modificaciones. El modelo liberal establecido en el año 1929, ocasionó el crecimiento de las deudas estadales con la banca de la costa. Es por esto que el 9 de julio de 1925 estalla la conocida Revolución Juliana. Esta revuelta militar contó también con el apoyo popular y facilita el clima y las condiciones para que el presidente para ese entonces, Isidro Ayora, realice cambios a la estructura del estado con el fin de fortalecerlas. La complejidad burocrática va en aumento a partir de este momento. Con estos cambios el Palacio también pasó a ser la sede del Congreso Nacional, por lo que ya incluso para finales del siglo XIX la edificación no solo alberga al Poder Ejecutivo de la nación sudamericana, sino que también a algunos ministerios.

El Salón Amarillo del Palacio de Carondelet fue la sede del Congreso hasta finales del siglo XIX. Aquí se llevaron a cabo sesiones presididas por diputados y senadores de la República ecuatoriana. Con la construcción de la sede del legislativo en la década de los 60, el Salón Amarillo pasa a ser el lugar donde se exhiben los retratos de aquellos que a lo largo de la historia han ocupado el cargo de Presidente de la República del Ecuador.

El 31 de agosto de 1975 se produce otro intento de Golpe de Estado del que es testigo el Palacio de Gobierno. Esta vez la revelión está a cargo del general Raúl González Alvear. El caudillo pretendía derrocar al dictador para ese entonces, Guillermo Rodríguez Lara. Durante este evento se dieron enfrentamientos a los alrededores del Palacio de Carondelet y se produjo la muerte de 22 personas. Toda la escena violenta se llevó a cabo en las inmediaciones del popular centro histórico de la ciudad de Quito. El intento no es fructífero, y el gobierno del también general Guillermo Rodríguez Lara sale ileso, pero las edificaciones aledañas, contando el Palacio de Carondelet sufrió daños por las balas disparadas. Sin embargo, el mandatario prohíbe a los ciudadanos hablar o siquiera mencionar esa polémica fecha. Desde ese entonces la fecha es conocida como el 32 de agosto, una costumbre que fue adoptada como una burla a la reacción del dictador.La habitación presidencial, por su parte, fue construida durante el tercer mandato del presidente José María Velasco Ibarra.

¿Por qué se llama Palacio de Carondelet?

A pesar de que no se tiene certeza de la razón en sí, los estudiosos piensan que el motivo por el cual el Palacio de Carondelet lleva este nombre se debe a Francisco Luis Héctor de Carondelet. En el año 1799 al aristócrata y administrador español con ascendencia borgoña le fue otorgado el cargo de Presidente de la Audiencia. Posteriormente, un par de años después, en 1801, Carondelet contrató personal para que realizaran trabajos de restauración y remodelación en las edificaciones del Palacio de la Audiencia y también en la Catedral, ambos caracterizados por un estilo andaluz mezclado con rasgos helénicos. El español también estuvo a cargo del proyecto de mejoras en las estructuras de las alcantarillas y la reparación de la fachada del edificio de la prisión. (ver artículo: Amazonia)

La independencia del Ecuador fue consagrada con la memorable Batalla de Pichincha el 24 de mayo del año 1822. Al poco tiempo de constituida la nueva república, el Palacio de Carondelet adquirió una relevancia crucial para la Gran Colombia. Pasó a ser la sede del Departamento del Sur del gran país sudamericano. En numerosas ocasiones el lugar recibió al prócer independentista Simón Bolívar. El 16 de julio de 1822 Bolívar llega a Quito después de la Batalla de Pichincha y se aloja en la sede del Palacio de la Audiencia. Durante su estadía se mostró gratamente sorprendido por la decoración del lugar, expresando su gusto por el estilo tan elegante, sencillo y frugal de la edificación. Los créditos decorativos se los llevaba quién había estado a cargo de los trabajos de remodelación, el aristócrata español Carondelet. Es por este motivo que Simón Bolívar decidió darle al palacio el nombre del administrador, como una forma de honrar su acertado trabajo en el diseño y ornamentación de la fachada del importante edificio, crucial centro de poder para la Gran Colombia.

Ubicación

El Palacio de Carondelet es una de las edificaciones más importantes para la República del Ecuador, esto se debe a que aquí se concentra la sede del gobierno y la vivienda del presiden y su familia. Desde el año 2007 el edificio fue transformado en un museo cuya entrada estaría permitida a todos aquellos que desearan conocerlo. Muchos consideran que el edificio es propiedad de todos los ecuatorianos, porque al fin y al cabo, son ellos los que eligen al primer mandatario de la nación. Por esta razón es importante que los ciudadanos visiten y conozcan el Palacio de Carondelet. La entrada es gratuita y el horario de apertura para el público comprende dos horarios: uno durante la mañana y otro durante las horas de la tarde. También se ofrecen visitas guiadas por las instalaciones que ayudaran a esclarecer muchos hechos históricos que identifican y ayudaron a formar al Ecuador en lo que es hoy en día.

La sede del palacio de gobierno está localizada justo frente a la Plaza de la Independencia o Plaza Mayor. Es muy fácil ubicar la edificación, pues está en pleno centro histórico de la capital. (ver artículo: Palacio de la Moneda)

Arquitectura

La organización y diseño de las calles de la capital de Ecuador, Quito, se dispusieron de acuerdo a la estructura cuadriculada de los tableros de damas o ajedrez. Esta organización sitúa a todas las calles en un ángulo recto de 90°. De este modo se diseñan manzanas con uniformes formas rectangulares.

Durante su estadía en el Palacio de Carondelet, tras la crucial victoria para la independencia ecuatoriana, en la Batalla de Pichincha en el año 1882, el prócer venezolano Simón Bolívar se dedicó a redactar una serie de cartas y documentos donde explicaba la necesidad de crear nuevos símbolos, más allá de la bandera, el escudo y la bandera nacional que identificaran a la recién fundada república. De esta forma el vínculo de los habitantes con la patria adquiriría una intensidad emocional mayor y se fortalecería.

Por esta razón fue que el presidente de la República del Ecuador para el año 1861, Gabriel García Moreno, ordena una remodelación de la sede del gobierno, el Palacio de Carondelet, cuyo estilo hasta el momento estaba determinado por la característica arquitectura colonial de la época. Con esta restauración se aplicaron una serie de cambios a la estructura y a la fachada del edificio. El arquitecto encargado del proyecto fue Lavezzari, y es este el que se encarga de darle un nuevo estilo neoclásico, que pasaría a ser la nueva imagen del poder quiteño y ecuatoriano.

Con esta remodelación se le añaden casas colindantes. Mientras que el conjunto de la sede presidencial que hasta el hasta el momento estuvo unificado en una sola fachada uniforme es sometido a una serie de modificaciones. En la época de la colonia la edificación había sido construida con ladrillo y cal. Estos materiales eran los que contribuían a darle una apariencia blanquecina a las paredes del Palacio.  Fue Gabriel García Moreno quién ordena la construcción e instalación de un gran reloj en el centro de la fachada.

El famoso Salón Amarillo, cuyos espacios fueron sede del Congreso Nacional hasta finales del siglo XIX, es el lugar donde se exhiben los retratos de todos los presidentes de la República del Ecuador hasta la actualidad. El lugar se destaca por una decoración con artesones en formas geométricas y planos de seis caras. Las paredes y el techo están cubiertas por una elaborada marquetería hecha de cedro. Desde el techo cuelgan lámparas del fino y delicado cristal Baccarat.

Ahora bien, a pesar todas las modificaciones, remodelaciones, mejoras y transformaciones en el diseño y arquitectura del Palacio de Carondelet, las pequeñas covachas aún se conservan situadas en el subsuelo. Estas pequeñas cuevas fueron muy útiles en la época de la colonia como forma de financiamiento del incipiente estado. En la actualidad son ocupadas por pequeños y pintorescos comercios. De hecho bajo el despacho del presidente de la República se sitúa una peluquería.

Las barandas de hierro forjado que están instaladas en Palacio de Gobierno, formaron parte originalmente del antiguo Palacio de las Tullerías, edificación que fue construida en París, durante la Francia monárquica, y que fue residencia de los reyes. Este último palacio fue saqueado e incendiado en el año 1871, durante los inicios de la Revolución Francesa, suceso en el cual un grupo de obreros reclamaban sus derechos a la corona francesa, en la época del reinado de Luis XVI. Tras los hechos violentos, las barandas fueron puestas en venta. Fue en el gobierno del abogado conservador Gabriel García Moreno, cuando el funcionario a cargo de representar a la república en Francia, Antonio Flores Jijón que las adquiere. Gracias a esta compra, fueron instaladas un tiempo después en la fachada frontal de Palacio. De hecho, en septiembre del año 1954, el presidente de Francia para ese momento, Charles de Gaulle, visita la capital sudamericana. Cuando pronuncia un discurso desde el balcón del Palacio de Gobierno asegura que los lazos entre la República del Ecuador y de Francia habían sido fortalecidos.

El Despacho Protocolario del Presidente de la República también cuenta con lámparas de cristal de Baccarat que cuelgan del techo. Aquí también pueden apreciarse colgados en las paredes retratos de Simón Bolívar y Manuela Saenz. Este despacho es el lugar donde el primer mandatario recibe a los visitantes más importantes.

El Palacio de Carondelet también cuenta con un amplio salón de banquetes cuyo techo está decorado con el mismo estilo de artesones en formas geométricas y planos de seis caras. Las paredes y el techo también están cubiertas por una elaborada marquetería hecha de cedro. En este recinto se reciben a diplomáticos, artistas y presidentes. La decoración se caracteriza por la presencia de diversas imágenes que representan los rasgos más resaltantes de la escuela de la ciudad de Quito.

En la década de los 60, con las renovaciones al recinto de gobierno, el pintor oriundo de Quito, Oswaldo Guayasamín elaboró un colorido mural que narra el descubrimiento del río Amazonas a manos de los indios.

Visitas

En el año 2007 el Palacio de Carondelet, considerado Patrimonio Cultural de la nación sudamericana, fue convertido en un museo. La entrada a las instalaciones es libre y está permitida a todos aquellos que estén interesados y deseen visitar el centro del Poder Ejecutivo ecuatoriano. Aunque es importante señalar que durante períodos de gobiernos anteriores también era posible acceder a algunas zonas del edificio, así como también transitar sin ningún tipo de restricciones el pretil.

Para hacer más amenos los espacios y brindar información sobre los eventos más relevantes de la historia del Ecuador, en el Palacio fueron designadas áreas del ala norte para exhibir objetos. Todo responde a una organización que responde a criterios cronológicos y de contextualización cultural. Varias habitaciones, salones y espacios del lugar fueron destinados a este fin. De este modo se busca facilitar el recorrido y permitir que los objetos puedan ser apreciados por todos los visitantes.

Si decides realizar la visita debes saber que dura aproximadamente entre 30 y 45 minutos. Los extranjeros también pueden acceder dejando el pasaporte en la casilla de entrada. El recorrido incluye la visita por los salones más importantes del Palacio, como el Salón de Banquetes, el Gabinete, el Salón Amerillo y el popular balcón presidencial. Puede apreciarse el altar con baño de oro, el salón donde están exhibidos todos los retratos de los que ocuparon el cargo de presidente del Ecuador, los patios internos con su característico estilo neocolonial, algunas obras del distinguido pintor colombiano Fernando Botero, vestidos que caracterizan la cultura ecuatoriana con intrincados bordados y llamativas telas.

El horario de visitas al Palacio de Carondelet está dividido en dos turnos durante el día. El primero comprende desde las 9:30 a.m. hasta la 1:00 p.m., mientras que el segundo comienza dos horas más tarde, desde las 3:00 p.m. hasta las 5:00 p.m.

Museo del Palacio de Carondelet

El Palacio de Carondelet se caracterizó durante la mayor parte de su historia por una política hermética frente a los ciudadanos. La sede poder era vista como un espacio inaccesible para los ecuatorianos. Esta situación cambió a partir de agosto del año 2007, cuando el alta norte del Palacio fue abierto al pueblo ecuatoriano. La posición de edificio aislado, donde el gobernante se encarga de trazar las directrices que deben seguir sus gobernados es abandonada a partir de este momento. Los gobernados ahora tienen la posibilidad de acceder libremente a los espacios que conforman la sede del Poder Ejecutivo. Desde que esta iniciativa se hizo vigente, la sede del Poder Ejecutivo de la nación es uno de los lugares más visitados por los turistas que buscan conocer la capital.

La nueva política invita a los ciudadanos a visitar y conocer el Palacio para que lo sientan como suyo porque forma parte de su propia identidad como nación soberana. Además, son los mismos ciudadanos los que se encargan de elegir al Presidente que residirá y gobernará en el Palacio de Carondelet. Rafael Correa, exmandatario el Ecuador, autorizó durante su periodo de gobierno que los regalos es la presidencia recibiera también serían de los ciudadanos ecuatorianos. Por esta razón, los obsequios son exhibidos en un salón del Palacio y los visitantes tienen libre acceso para apreciar esculturas y demás piezas de arte en el Museo del Palacio durante su visita.

A pesar de que la apertura de los espacios del Palacio estaba dirigida principalmente a los ciudadanos ecuatorianos, público extranjero proveniente de diversas partes del mundo también se ha visto beneficiado por esta medida política. El Palacio de Carondelet visitado en su mayoría por ciudadanos estadounidense que tras visitar la Isla Galápagos, deciden conocer Quito y se ven entusiasmados por la idea de conocer el Palacio de Gobierno. También recibe mucha afluencia de turistas venezolanos, colombianos y argentinos.

El recorrido incluye una visita al Salón de Gabinete, el Salón de Banquetes, el Salón Amarillo y el que más entusiasma a los visitantes es el histórico balcón presidencial del Palacio de Carondelet. En este balcón el presidente se instala los días lunes para ver la ceremonia protocolar del cambio de guardia.

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