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Aprende todo sobre el Castillo de la Real Fuerza de la Habana

El Castillo de la Real Fuerza de La Habana, es una fortificación de carácter  militar, que está  situada en la Bahía de La Habana, Cuba, es impresionante su estructura, su lindo diseño, que es lo que lo distingue y lo hace ser tan especial, así como Museo Británico por su imperiosa forma tan atractiva.

El Castillo de la Real Fuerza de La Habana 1

El Castillo de la Real Fuerza de La Habana

Es el baluarte permanente más establecido que se encuentra en todo el mundo. Se trabajó en  toda la planificación que fue realizada para su construcción en los años de 1558 y 1577, en un lugar similar donde había una fortificación que fue destruido por los aventureros franceses en el año de 1555.

Cabe destacar que el pináculo del oeste está delegado por el duplicado de una conocida veleta de bronce llamada La Giraldilla. La primera se realizó en La Habana a partir del año de 1630 y es fundamentalmente la misma que la Giralda de Sevilla. En este momento se encuentra en el Museo de la Ciudad, situado en la misma plaza como símbolo de renombre.

El pináculo se conoce como Torre de la Espera en vista del hecho de que la leyenda dice que Doña Inés de Bobadilla, esposa del conquistador español Hernando de Soto, quien se mantuvo como jefa legislativa de Cuba mientras su pareja se esforzaba por vencer a la Florida, fue Cada día, hasta la fortaleza, a mirar la entrada de la nave esperando ver llegar a su esposo, cosa que jamás paso, porque su esposo falleció en el intento de ganar la batalla y traer la victoria del recorrido de sus viajes por el Río Misisipí.

La mansión está rodeada por un canal digno de mención, donde se encuentra el Museo de la Navegación en la actualidad. Durante aproximadamente dos siglos, el castillo fue la residencia del Dirigente General, sin embargo hoy alberga el Museo de la Fortaleza o el Museo de la Fuerza Real.

Que muestra un modelo a escala de la fortaleza en un tamaño de 1: 100 que describe el avance de la mansión. Dependiente de una guía del año de 1961 de la Plaza de Armas y su entorno. El centro histórico también muestra diferentes elementos identificados con la vida y los elementos de la mansión que se remontan desde el siglo XVI hasta el siglo XVIII.

Estructura

Este edificio es impecable, simétrico, normal para el diseño que tiene, que es renacentista. Se puede ver muy bien como un cuadrado separado en nueve cantidades equivalentes de cuatro bastiones estándar, o como cuatro cuadrados concéntricos. El primero de dentro hacia fuera es el patio.

Los bastiones fueron trabajados por los procedimientos forzados en ese momento por la utilización del cañón, que se acumuló para tener una protección más notable contra los disparos, las cualidades se elevaron con divisiones gruesas. A su alrededor hay un foso cuyo límite es el divisor de frontera, que le permite y garantiza mejor resguardo.

Ubicación

En el lado del océano de la Plaza de Armas se encuentra ubicado el Castillo de la Real Fuerza, el puesto más establecido en Cuba y en toda América, y desde el año de 2008, sede del Museo de la Navegación, que cubre el contexto histórico de la fortaleza y la ciudad. Vieja, y sus asociaciones con el antiguo imperio españo

En la Actualidad

En la actualidad, la casa señorial alberga entre sus obas más preciadas el Museo de la Navegación o el Museo de la Fuerza Real, como importantes y muy significativas para la historia de la región y de la humanidad, que muestra diferentes artículos que datan del siglo XVI al XVIII, identificados con la vida y los elementos de la mansión.

En el interior del Museo, se encuentra La Giraldilla la cual esta está protegida, que es un modelo de bronce en el estado simbólico de una dama en La Habana en el año de 1632 por el artesano canario Jerónimo Martínez Pinzón, lo que se considera que es Inés de Bobadilla, esposa de Hernando de Soto, séptimo capitán general de Cuba y pionero de la Florida.

La leyenda dice que Doña Inés subía la torreta de manera constante, con ganas de ver el barco que llevó a su adorado esposo. De todos modos, De Soto se mantuvo alejada para siempre. A pesar de que, cuando se descubrió que don Hernando había fallecido explorando el río Mississippi, ella siguió aferrándose a él desde el punto más alto de la fortificación para lo que quedaba de su vida, convirtiéndose en una imagen de amor infinito. El pináculo del oeste es conocido prominentemente por el nombre de La Espera en reconocimiento a Doña Inés.

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