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Museo Nacional de Colombia: Ubicación, exposiciones y más

El Museo Nacional de Colombia, ubicado en la ciudad de Bogotá y creado en el año 1923, es el recinto que resguarda la memoria histórica y el patrimonio cultural y científico del país sudamericano.

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Museo Nacional de Colombia

El Museo Nacional de Colombia con sus 195 años es el que tiene más tiempo de constituido en el país. Fue fundado el 28 de julio del año 1823, un período convulso para la historia del país, en plena época de guerras independentistas, mediante una Ley emitida por el Congreso de la República de la Gran Colombia y es uno de los museos más antiguos de todo el continente americano. (ver artículo: Parque Nacional del Café)

Historia

El proyecto del Museo Nacional de Colombia empezó en el año 1823 por iniciativa de los próceres independentistas americanos, Simón Bolívar y el vicepresidente de la Gran Colombia, Francisco de Paula Santander. El 28 de julio de 1823 mediante una ley emitida por el Congreso de la República fue fundando. Aunque no fue inaugurado y sus puertas abiertas hasta el año siguiente, el 4 de julio de 1824. Desde el principio tuvo grandes modificaciones. Originalmente se llamaba Museo de Historia Natural y Escuela de Niñas y lo que se buscaba con él era dar cuenta de las riquezas naturales y minerales del territorio colombiano.

Además se pensaba reunir una colección de ciencias naturales que sirviera de escuela de mineralogía para una nueva generación científica. El museo iba a servir para dar bases científicas a la nueva república que comenzaba a gestarse en ese entonces. En 1826 Sucre remite una serie de objetos desde el Perú, como la corona de Bolívar, el manto de la mujer de Atahualpa. Estos no eran parte original del proyecto del museo de ciencias naturales. La colección se conformó a lo largo del siglo XIX. El museo después de los 10 años se vio afectado por la crisis económica que causó la Guerra de Independencia.

A lo largo de los años El Museo Nacional fue mudándose por varias sedes en la ciudad de Bogotá. Las mudanzas frecuentes ocasionaron que gran parte de la colección se perdiera. Durante el siglo XX se le suman otras colecciones.

El edificio actual donde se encuentra el Museo Nacional de Colombia originalmente era la sede de una cárcel conocida como el Panóptico o la Penitenciaría Central de Cundinamarca. La edificación se comenzó a construir en el año 1874. Cuatro años después en 1878 ya estaban en funcionamiento las instalaciones, aunque no se terminó de construir hasta 1905.

En 1850 el diplomático Tomás Cipriano de Mosquera trae al arquitecto danés, Thomas Reed, para que diseñe el edificio del Panóptico y también el Capitolio Nacional. El edificio es conocido como panóptico porque Reed plantea una edificación en forma de cruz, donde cada punta señalaba hacia uno de los cuatro puntos cardinales. De esta forma, cuando una persona se situara en el centro del lugar tendría una vista de vigilancia del norte, sur, oriente y occidente. Este modelo fue inspirado y tomado del continente Europeo. Esta forma de vigilancia era utilizada cuando se declaraba la peste en alguna ciudad. (ver artículo: Parque Explora)

En primer momento se buscaba que el diseño del Panóptico fuera apropiado para la convivencia de los privados de libertad y facilitara la rehabilitación de estos. Los espacios del primer piso debían ser amplios para permitir a los prisioneros sociabilizar entre ellos mientras trabajaban. Los pisos superiores estaban destinados a ser celdas individuales que ofrecieran un ambiente de introspección. La edificación también tenía una capilla con la intención de facilitar el acercamiento de los presos con dios. Posteriormente, durante la Guerra de los Mil Días, ocurrida entre los años 1899 y 1902, el edificio de la cárcel es utilizado como prisión política. Durante la época de guerras, se da el desplazamiento forzoso y en masa de la población hacia las ciudades, además se crea un artículo que penaliza y prohíbe la vagancia. Estos acontecimientos generaron que la población de presos aumentara incontrolablemente. En las primeras décadas del siglo XX, el primer piso del Panóptico que estaba destinado a ser un espacio de esparcimiento y trabajo para los privados de libertad, se convierte en una celda colectiva, donde se encerraban a unos 300 hombres.

A partir del año 1930, con las reformas carcelarias que buscan una transformación en la estructura estatal de los países del sur de América, se comienza a debatir sobre la administración y procedimientos en torno al castigo de los criminales masculinos. En un intento por reformar las condiciones de los presos y hacer los castigos más severos, la cárcel se vuelve en un lapso de 10 años un ejemplo para las demás instituciones carcelarias y para el sistema penitenciario en general.

En el año 1946 la Penitenciaría Central de Cundinamarca es cerrada por falta de espacio y los presos son trasladados a la Penitenciaria Nacional de la Picota. A partir de este momento surge la duda sobre qué hacer con el edificio, no se sabía si sería demolido y si lo conservarían para darle otro fin.

En 1946, durante la presidencia de Alberto Lleras Camargo, el edificio es destinado para fines culturales. Finalmente, en el año 1948 la ciudad de Bogotá es designada como la sede de la novena Conferencia Panamericana. Esto motiva la decisión de designar al edificio del Panóptico, que había funcionado como cárcel por varias décadas (unos 72 años), como sede del Museo Nacional de Colombia. No obstante, ya el museo había sido fundado por Francisco de Paula Santander en el año 1823, casi 150 años antes, pero hasta ese momento nunca había tenido una sede definitiva.

Es importante señalar que al momento de decidir que el museo tendría su nueva sede en este lugar, la intención era utilizar y mantener solo la estructura base del edificio. Todos los elementos que identificaban al recinto como una cárcel fueron borrados y eliminados con diferentes remodelaciones.

La inauguración del Museo Nacional de Colombia en la sede del Panóptico estaba planeada para que tuviera lugar el 9 de abril del año 1948. Sin embargo, con el asesinato del líder popular Jorge Eliecer Gaitán y los sucesos que acontecieron a raíz de esto hecho, conocidos como el Bogotazo, la inauguración tuvo que ser aplazada.

La arquitectura del interior del edificio está caracterizada por los arcos y las columnas. Cada una de las entradas de las celdas estaba dada por los arcos. Ahora dentro de los arcos, lo que una vez fueron celdas que servían de cautiverio para los prisioneros, se exponen una colección de historia y arte colombianos. El exterior de la edificación, hecho de piedra y ladrillo, dejan entrever la herencia española en la que se inspiró el arquitecto Thomas Reed.

En el año 2001 hubo una exposición del artista Pablo Picasso que le dio mucha popularidad y posicionó al Museo Nacional de Colombia como uno de los principales entretenimientos para los habitantes de la capital.

¿Dónde queda?

El Museo Nacional de Colombia está ubicado en el centro de la capital de Colombia, la ciudad de Bogotá, específicamente en el Centro Internacional. Se sitúa en una de las vías más importantes del país por su riqueza histórica y cultural, la Carrera 7, justo entre las calles 28 y 29 y muy cerca del Parque Central Bavaria. (ver artículo: Museo de Sitio Chan Chan)

Por su ubicación céntrica es muy sencillo llegar al Museo Nacional, además de que existen varias formas de hacerlo. Si viajas en autobús puedes tomar la ruta que va desde el sur de la ciudad hasta la Carrera 10 y si te trasladas desde el norte, debes tomar la Carrera número 13.

Si te trasladas en vehículo particular tienes la opción de tomar la tura que pasa por la Carrera 5 y bajar por la calle 30 o también la 28. Hay estacionamientos disponibles en la calle 28, ubicados en la carrera 6.

Además, el Museo Nacional cuenta con un lugar destinado para las bicicletas. Si decides llegar al museo en Transmilenio es muy sencillo solo debes bajarte en la Estación del centro Museo Nacional, situada justo en la Carrera 7,  al frente del edificio.

Obras

El Museo Nacional de Colombia ofrece a los visitantes que acuden a diario a sus instalaciones exposiciones con alrededor de 2500 objetos, entre los que se cuentan pinturas, esculturas, retratos, dibujos. Entre las obras más famosas instaladas en la sala de exposiciones permanentes se encuentran las de los pintores Epifanio Garay y Ricardo Acevedo Bernal. También hay varias fotografías tomadas por Ever Astudillo, aunque estos retratos por el material de que están hechos y para evitar su deterioro, no pueden ser exhibidos de forma permanente en la sala. Recientemente, en el año 2018, se realizó la exposición de la obra del renombrado pintor antioqueño, Fernando Botero.

Fernando Botero

Una de las exposiciones más recientes es la del pintor antioqueño oriundo de Medellín, Fernando Botero. Desde el mes de agosto de 2018 hasta el 28 de octubre del mismo año se realizó esta exposición que involucra el proyecto Homenajes Nacionales. Con ella se busca conmemorar y honrar la obra del renombrado artista, así como también los inicios de su carrera y los comienzos de su producción artística. El pintor consolidó su propio estilo, que hoy en día es conocido como “boteriano”.

En la exposición se muestran 54 obras de Botero, entre las que se incluyen varias ilustraciones, pinturas y también dibujos. Las muestras del Museo Nacional no solo provienen de colecciones públicas, también se incluyen muestras que pertenecen a los colecciones privadas. Aquí pudieron apreciarse obras como el Milagro de la niña devorada por un colibrí, que data del año 1960 o La camera degli sposi, que es primera vez que se exponía en el país para el disfrute de los colombianos.

Salas del Museo

El Museo Nacional de Colombia, con 193 años de antigüedad, pretende contar la historia de 12.000 años del país sudamericano con 17 salas de exposición permanente y 1 sala de exposiciones temporales. También cuenta con un auditorio llamado Teresa Cuervo Borda, quien fue directora de la institución entre los años 1946 y 1974 e instaló el Museo Nacional en esta sede. (ver artículo: Pirámides de Túcume)

El Auditorio Teresa Cuervo Borda ocupó mientras fue la cárcel varios espacios. Al principio albergó a la escuela. Después, entre los años 1930 y 1940, fue el lugar donde se almacenaban las armas. También fue el lugar donde los presos recibían visitas, sobre todo de sus familiares. En el año 1948 el recinto es transformado y pasó a ser el auditorio. Entre 1980 y 2002 se le hace la última intervención que puede ser apreciada en la actualidad. Las butacas se conservan, se hacen mejoras acústicas.

La colección del El Museo Nacional de Colombia está divida en cuatro partes: arqueología, etnografía, historia y arte.  El primer piso está dedicado a la temática del territorio colombiano, la sala del segundo tiene el nombre de Memoria y Nación, aquí se exponen los recursos naturales y los procesos sociales que han tenido lugar en Colombia, mientras que el tercer piso está dedicado a la espiritualidad, religiosidades y demás lenguajes de creación.

En el tercer piso, en la sala número 14, llamada la Rotonda, se pretende contar la historia y cultura de Colombia.

La sala número 15 es llamada la República de Colombia, aquí se expone la historia del país en el período que va desde el año 1886 hasta el año 1910. Aquí en el tercer piso pueden apreciarse los arcos. Dentro de los arcos, lo que una vez fueron celdas que servían de cautiverio para los prisioneros, se exponen una colección de historia y arte colombianos. También puede verse diferentes armamentos como cañones y escopetas que fueron diseñadas para la Guerra de los Mil Días. Aquí puede hacerse un recorrido para revivir la separación con el territorio de Panamás, también el gobierno del presiente Gabriel Reyes. Hay una exposición de bocetos un artista que participó en la Guerra de los Mil Días y muestra el ambiente que reinaba en esos tiempos, cómo eran los soldados y el tipo de armamento que portaban, como el machete.

En el Museo Nacional de Colombia se hace la exposición de salones nacionales de artistas. En el tercer piso, por ejemplo, hay varios retratos del pintor Epifanio Garay, entre los que se cuenta el del prócer Rafael Uribe Uribe, Retrato del presidente Rafael Núñez, el retrato de señora del año 1893, un autorretrato, el retrato de las señoras: Teresa Dïaz Granados de Suárez del año 1893, también del doctor Manuel A. Sanclemente de 1899, El cuadro costumbritas; Por las velas, el pan y el chocolate y un retrato de Dolores Lezaca de Garay, María de Jesús Carrizosa de Partdo e Isabael Gaviria de Restrepo. De la misma forma, en este lugar hay una silla del Congreso de los Estados Unidos de Colombia, hay mascaras mortuorias que representan a escritores como Rufino Cuervo y Candelario Obeso.

En la sala número 17, puede encontrarse “los primeros modernos”, una pintura donde se representan a seis artistas colombianos de la época de la modernidad.

En el año 2015 los encargados y un grupo multidisciplinario del museo llevaron a cabo una renovación conceptual de la institución. La transformación buscaba romper con la hegemonía de la historia de un país narrada desde sus gobiernos, querían que fuera incluida la nación entera junto con los ciudadanos del común, que se incluyeran en el relato histórico a los trabajadores, las mujeres, los niños también, y todos aquellos que de alguna forma contribuyeron al crecimiento cultural de Colombia.

Uno de los resultados más importantes de esta renovación y el primer salón abierto en el Museo Nacional después de la renovación fue la Sala Memoria y Nación. Está ubicada en el segundo piso del Museo Nacional, en ella abordan temas que son trascendentales para la construcción de la nación. En este sentido, se representan por medio de un montaje ambicioso e innovador procesos culturales y sociales que construyen la identidad colombiana. Contiene 73 piezas en exhibición, 16 instalaciones audiovisuales y 943 fotografías que cuentan la historia de Colombia.

En la sala Memoria y Nación las obras dejan ver la mezcla de los aspectos políticos con los religiosos, así como también lo social con lo individual. Se buscaba un enfoque multidisciplinario que permitiera un diálogo entre diferentes teorías, entre los asuntos arqueológicos, etnográficos e históricos.

Las colecciones de etnografía, arqueología e historia están presentadas de manera innovadora con desarrollos tecnológicos entre los que se incluyen instalaciones audiovisuales con videos y fotografías. Los aspectos museográficos de la sala Memoria y Nación son muy innovadores. En la iluminación, las vitrinas y el inmobiliario puede verse que un equipo grande y comprometido trabajó en este proyecto de renovación del Museo Nacional de Colombia.

Con la renovación se tenía por objeto responder al nuevo diseño y a los nuevos servicios educativos que respondieran a las expectativas y a las necesidades de los visitantes que acuden al museo. Uno de los retos que se puso el equipo a cargo del proyecto fue realizar las remodelaciones en las salas sin tener que cerrar el Museo Nacional un solo día al público. Esto implico la planeación el movimiento de las colecciones para evitar a toda costa poner en riesgo el patrimonio de la nación.

En la sala de Memoria y Nación se representa al mundo indígenas, las sociedades afro-colombianas, las sociedades campesinas, así como también el arte popular de Colombia. La exposición rompe con la cronología de los hechos y los presenta de forma temática.

Gracias a las renovaciones, recientemente, el Museo Nacional de Colombia ha adquirido nuevas colecciones. Entre las nuevas adquisiciones se cuentan los mantos de Mampuján, telares realizados por mujeres que buscaban narrar y reflejar en los tejidos sus memorias y experiencias cuando fueron desplazadas masivamente de sus comunidades, así como también un proceso de reflexión sobre otorgarles o no el perdón a los victimarios. En ellos se reflejan los traumas y el dolor. Las piezas textiles son expuestas por períodos de no más de cuatro meses continuos y una a la vez, con el fin de asegurar su conservación.

La prensa tipográfica, también ubicada en la sala Memoria y Nación, fue sometida a un proceso de renovación que duró tres meses. Esta pieza al igual que los bancos indígenas del pensamiento conforman una sección de la sala llamada oralidad y escritura que expone cómo el conocimiento tradicional del pensamiento indígena ancestral fue transmitido a través de la oralidad. En esta exposición se refleja la importancia y el poder que tiene la palabra y cómo los conocimientos lograban sobrevivir aún después de más de 500 años de tensiones y presiones sociales y culturales.

No obstante, es importante señalar que el Museo Nacional de Colombia día tras días realiza procesos de conservación preventiva y de restauración con el objeto de proteger el patrimonio que pertenece a todos los colombianos. Además garantizan que las piezas no se deterioren por su almacenaje, exhibición, traslados constantes y con el paso del tiempo en general.Las instalaciones del Museo Nacional de Colombia también cuentan con un restaurante y dos jardines, el jardín norte y jardín sur.

Museo Historia del Ferrocarril de Antioquia

El Museo del Ferrocarril de Antioquia se encuentra justo al lado de la estación de Cisneros donde se cuenta la historia de la construcción del ferrocarril. Pueden verse los primeros planos de los rieles, así como también fotografías antiguas del proceso de construcción, locomotoras y maquinistas. Además también hay retratos de los paisajes de que caracterizaban a la Antioquia de finales del siglo XIX y comienzos del siglo XX.

Antiguamente, los habitantes del territorio de Antioquia no tenían la posibilidad de transportar sus productos, ni tampoco acceder a los producidos en otras zonas. En 1874 se comenzó a construir el Ferrocarril de Antioquia. Esta máquina a vapor que se transportaría por medio de rieles de metal fue la que impulsó el desarrollo de la capital del departamento, Medellín, y los pueblos adyacentes. El ferrocarril conectó el río Magdalena con Medellin.

En el año de 1929 el ferrocarril fue terminado logrando unir el departamento de Antioquia con el río Magdalena inaugurándose así el Túnel de la Quiebra. El proyecto estuvo a cargo del ingeniero Fernando Javier Cisneros, quien se mostró realmente interesado en el impacto que tendría la producción y comercialización de café en la economía como producto de exportación. Permitió a los antioqueños salir del aislamiento en el que vivían por las características geográficas de la zona. Antioquia se caracteriza por ser un territorio donde prevalecen las montañas. No obstante, la transición de cambio de transporte fue un proceso que a la población le tomó algo de tiempo. Significaba un cambio importante dejar de usar mulas y arrieros y sustituirla por esta gran máquina de vapor y rieles metálicos.

El primer riel fue construido en el año 1875 y la primera carga de materiales fue traída el 20 de julio de 1895. Mientras que fue el 7 de mayo de 1876 llegó a tierras antioqueñas la primera locomotora. Las medidas de seguridad de este medio de transporte eran prácticamente nulas en su momento. De hecho la primera máquina que fue traída hasta Medellín cayó en un abismo y fue perdida por completo. Gracias al ferrocarril el departamento de Antioquia pudo llegar a ser el primer productor de oro de Colombia. Sin embargo, a partir del año 1934 comienza el déficit junto con la huelga del sindicato trabajador del ferrocarril, y en 1947 se repitió. A partir de esta década la empresa del ferrocarril comenzó a decaer, hasta que en el año 1961, finalmente, fueron abandonas las instalaciones del Ferrocarril de Antioquia. El 15 de agosto de 1961 el ferrocarril fue vendido a la nación.

En la actualidad el edificio que funcionaba como la estación principal del ferrocarril es un centro cívico de la ciudad. La gobernación del departamento de Antioquia tuvo la iniciativa de convertir el Ferrocarril de Antioquia en un museo. Este ferrocarril fue el que impulsó la creación de varios pueblos, como el de Cisneros, que le debe su nombre al ingeniero Francisco Javier Cisneros, quien dirigió la obra. El gobierno lo que busca ya desde hace 27 años es recuperar el tren, al igual que la estación natal.

La recuperación de las instalaciones contó con un presupuesto de 270 millones, los cuales fueron invertidos en hacer estudios que identificaran cuánto dinero era necesario para llevar a cabo la restauración.

Dos instalaciones del Ferrocarril de Antioquia fueron recuperadas, la vía férrea que va entre Santiago y el municipio de Cisneros. En la zona del centro se realizaron remodelaciones para proveer espacios de esparcimiento a los habitantes.

Museo de la Universidad de Antioquia

El Museo de la Universidad de Antioquia está ubicada en la capital del departamento de Antioquia, Medellín. Es una institución pública que fue creada en el año 1970. Su creación supuso la unión del Museo de Ciencias Naturales, el cual fue una iniciativa del profesor universitario Eduardo Zuluaga en el año 1942; y el Museo de Antropología, que por su parte, por una iniciativa del también profesor Graciliano Arcila Vélez en el año 1943.

El Museo Universidad de Antioquia buscaba rescatar y conservar las obras y el patrimonio más importantes para las artes plásticas de la región antioqueña y de toda la nación. En el año 1993 se crearon las instalaciones del Edificio San Ignacio y allí se comenzó a exponer la colección dedicada a la historia de la universidad. Mientras en a partir del nuevo milenio se crearon las áreas de Educación, Comunicaciones y Museografía.

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