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Gauchito Gil: Historia, leyenda, rituales y más

Gauchito Gil es un santo popular de la cultura argentina. Su culto se origina en la Provincia litoraleña de Corrientes, al norte del país sudamericano, donde miles de creyentes se congregan el 8 de enero de cada año para rezar, venerar y ofrendar al protagonista de una ferviente y fiel creencia pagana.

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Gauchito Gil

Gauchito Gil , el popular santo correntino es representado en un atuendo que lo distingue. Su vestimenta es la típica que usaban los gauchos argentinos, pantalones anchos y camisa anchos de color azul celeste, faja en la cintura, pañuelo y venda alrededor de la cabeza, todas estas de color rojo. El Gauchito Gil también lleva el pelo largo y un poblado bigote. Usualmente suele simbolizarse con una cruz a cuestas, también de color rojo.

Historia

¿Quién es el Gauchito gil? Es el protagonista de una creencia popular argentina originada en la Provincia de Corrientes y extendida por todo el territorio debido a la migración correntina hacia el resto del país.  Podría decirse que el Gauchito Gil es el santo pagano más venerado de la nación sudamericana.

Los datos son muy pocos y realmente no hay información certera sobre la vida del Gauchito Gil. Su nombre real era Antonio Mamerto Gil Nuñez y era originario de Pay Urbe, una localidad cercana a Mercedes, un pequeño pueblo en la Provincia litoral de Corrientes, al noreste de Argentina. (ver artículo:Cementerio la Recoleta)

Son muchas las historias que circulan sobre la vida y la muerte de Gauchito Gil. Algunos afirman que era una especie de Robin Hood, un bandido justiciero que robaba a los ricos para ayudar a los pobres, otras versiones afirman que era un bandido vulgar y fugitivo responsable de varios delitos. No obstante, la versión más difundida apunta a que era un gaucho rebelde y desertor del ejército que había caído en desgracia ante los poderosos cuando se negó a luchar en la Guerra de la Triple Alianza.

La Guerra de la Triple Alianza fue conflicto bélico que enfrentó a la coalición integrada por el en ese entonces Imperio de Brasil, Uruguay y Argentina contra Paraguay. Inició en el 12 de noviembre de 1884 cuando el Presidente paraguayo, Francisco Solano López, ordenó la captura del buque brasileño Marqués de Olinda. Este buque de vapor era utilizado por los brasileños para transportar mercancía hacia los territorios de Iberoamérica. Originalmente el conflicto se centraba en la guerra civil uruguaya que enfrentaba al Partido Blanco y el Partido Colorado, este último contaba con el apoyo de Brasil.

El gobierno de Paraguay, por su parte, decidió apoyar a los colorados. Estas alianzas impulsaron a la invasión de territorios entre los países. Finalmente, la situación que forzó a los tres países (Argentina, Brasil y Uruguay) a formar un frente contra Paraguay se dio con la invasión de las tropas paraguayas en 1865 a Corrientes, ciudad del territorio argentino. El conflicto se extendió por seis años y culminó con la derrota de Paraguay a manos de la Triple Alianza. La guerra tuvo devastadoras consecuencias para Paraguay, el país sudamericano perdió a más de la mitad de su población y gran parte su territorio que pasó formar parte del Imperio brasileño.

Ahora bien, la leyenda cuenta que Gil se negó a combatir con el ejército argentino durante esta guerra. El correntino es retratado como la mayoría de los gauchos, de personalidad carismática, desafiante, rebelde y obstinada, en el vocablo coloquial a estos personajes se les da el nombre de “retobado”. Antonio Mamerto Gil Nuñez es un admirado protagonista, al igual que otros tantos gauchos argentinos, de una historia que cuenta grandes hazañas. Sin embargo, esta narrativa popular presenta una particularidad que lo distingue del resto: la admiración por sus hazañas llegó a tal nivel que fue convertido en santo.

¿Quiénes son los gauchos?

Los gauchos, personajes muy populares en la cultura costumbrista argentina, son los jinetes que poblaban las llanuras del Cono Sur de América (Argentina, Uruguay, Paraguay y algunas zonas de Chile) en la época colonial, desde el siglo XVII hasta finales del siglo XIX. Son descritos como hombres rurales y solitarios que resaltaban por su carácter rebelde e indomable, su honestidad, lealtad y valentía. Era muy conocedores de la vida campestre, se alimentaban del ganado y vivían como nómadas, vagaban constantemente por el territorio sin establecerse en un lugar fijo. Los gauchos eran hombres independientes que no se casaban, de relaciones breves e inconstantes con varias mujeres. (ver artículo:Puente transbordador Nicolas avellaneda)

Uno de los rasgos que más los caracterizan era su hablar particular forma de hablar, acortaban las palabras omitiendo letras y contaban con un léxico pintoresco y muy distintivo. En torno a esta temática se generó la literatura gauchesca. “El Gaucho Martín Fierro” (1872) escrito por el argentino José Hernández es la obra de literatura gauchesca escrita en verso más conocida. El poema recoge y expone el estilo de vida de estos populares personajes de la cultura rioplatense.

Otra de las cualidades que distinguían a los gauchos era su forma de vestir. El atuendo tradicional gauchesco estaba adaptado para facilitar la labor de montar a caballo. Estaba compuesto por pantalones anchos y cómodos llamados “bombachas” de color negro, un faja gruesa usada como cinturón alrededor de la cintura hecha generalmente de lana y cuero, camisa blanca, un pañuelo atado al cuello, un sombrero, botas por encima del pantalón y un poncho.

Durante las guerras independentistas del siglo XIX la política de Estado establecía que los gauchos debían ser reclutados por el ejército para defender la soberanía de las fronteras argentinas de las invasiones. Por lo general, los gauchos eran descendientes de indígenas o criollos, los pobladores originales de las tierras americanas. La sociedad americana del siglo XIX estaba dividida por estratos raciales y los gauchos pertenecían a uno de los eslabones más bajos. Víctimas de la discriminación por parte de los apoderados, la cultura gauchesca se caracteriza por las denuncias de racismo, las desigualdades y las injusticias sociales.

Leyenda del Gauchito Gil

Es importante destacar que la creencia popular alrededor de Gauchito Gil es una leyenda, no un mito, puesto que los mitos son relatos que guardan relación con lo religioso, son protagonizadas por dioses, semidioses o héroes que suelen contar historias sobre la creación del mundo o sucesos extraordinarios. Las leyendas, por su parte, son narraciones populares basadas por lo general en hechos históricos transmitidas oralmente de generación en generación.

La leyenda sobre el Gauchito Gil es netamente popular. Difundidas oralmente de generación en generación por la misma comunidad, las historias sobre la vida y muerte de Antonio Mamerto Gil Nuñez son muchas y muy variadas. Su período de vida se sitúa entre los años 1840 y 1870, en el pueblo de Mercedes, una localidad rural y ganadera, ubicada en la Provincia de Corrientes, Argentina.

Según la creencia popular Gil era un humilde trabajador del campo cuya personalidad atrayente y de fácil trato le permitió ganarse el favor de los apoderados y terratenientes. Como la mayoría de los gauchos argentinos, Gil era un hombre carismático que luchaba por defender a los más desfavorecidos de la sociedad, después de todo él también era uno de estos.

Conocido popularmente como “el santo de los pobres”, la versión más difundida cuenta que cayó en desgracia cuando decidió desertar del ejército argentino por negarse a luchar en la Guerra de la Triple Alianza. La época en la que vivó Gil estaba caracterizada por las guerras civiles que poblaban los territorios americanos que apenas estaban en formación.

La leyenda cuenta que Gil era uno de los tantos campesinos víctimas de los autoritarios terratenientes y coroneles que no estaban de acuerdo con el derramamiento de sangre de los soldados. No obstante, también era devoto de San la Muerte, un santo al cual se encomiendan los creyentes para ser protegidos, prósperos, para conseguir o evitar ser despedidos de un trabajo u obtener el amor alguien no correspondido, etc. La creencia popular indica que Gil era un hombre mujeriego, en una ocasión era el amante de una adinerada mujer de Mercedes, esta relación le generó muchos enemigos y amenazas de represalias.

Gil temía por su seguridad por lo que decidió alistarse al ejército en el momento en que la guerra de Argentina, Brasil y Uruguay contra Paraguay inició. Según la historia una noche mientras dormía se le apareció la deidad guaraní Ñamandú, también conocida como Ñandejara, y le ordenó que no luchara más en el combate, porque no era justo que se siguiera derramando la sangre de más inocentes paraguayos. Gil, convencido de que debía cumplir con las órdenes del dios, tomó la decisión de negarse a seguir combatiendo en la guerra. Sin embargo, la política de Estado durante la segunda mitad del siglo XIX dictaba que los gauchos no tenían posibilidad de negarse a luchar con las tropas. Por esta razón, Antonio Mamerto Gil Nuñez, fue tildado de traidor desertor del ejército y pasó a ser un “gaucho alzado”.

Una noche, el 5 de enero del año 1878, Antonio Mamerto Gil Nuñez se encontraba en la pequeña localidad de Concepción, en una fiesta en honor a San Baltasar, entidad a la que también era devoto. Esta deidad, inspirada en uno de los tres Reyes Magos, era venerada originalmente en Brasil, pero los desplazamientos de población originados por las migraciones extendieron el culto a las limítrofes provincias argentinas de Corrientes, Entre Ríos, Chaco y también Formosa. Gil tuvo que huir en mitad de la celebración cuando se enteró que lo estaban buscando, el Jefe del Departamento de Mercedes, Juan de la Cruz Salazar, había emitido una orden para su captura.

Cuando las autoridades llegaron al lugar de la celebración para apresarlo, el gaucho ya había huido. Fue considerado fugitivo durante tres días, hasta que finalmente el 8 de enero del año 1878 a una distancia de 8 km del pueblo de Mercedes, fue capturado y apresado. Lo colgaron atado de pies en un algarrobo y fue asesinado a sangre fría. Es en este momento donde comienza la leyenda del Gauchito Gil. Antes de morir, Gil le dijo a su ejecutor que había recibido la noticia de que su hijo estaba muy enfermo y podía morir.

Le ordenó a su verdugo que cuando llegara a su casa rezara por él, por Gil, y que él iba a salvarlo, porque esa noche estaba derramando sangre inocente. El hombre perturbado y temeroso volvió rápidamente a su casa y, efectivamente, comprobó que su hijo estaba muy enfermo. Desesperado, le prendió una vela a Gil y se puso a rezar y pedir que por favor lo salvara de la muerte. Al poco tiempo el niño se curó. El hombre, entonces, volvió al lugar donde había cometido el asesinato, le llevó una cruz de Ñandubay, un árbol de grandes espinas, y le prometió al gaucho rebelde que en honor y agradecimiento por haberle salvado la vida a su hijo le construiría un santuario.

En ese momento nadie se imaginó que la creencia se extendería, pero con el pasar de los años, muchas personas comenzaron a asistir al lugar y a ofrecer sus agradecimientos y regalarle ofrendas a Antonio Mamerto Gil Nuñez, mejor conocido como el Gauchito Gil, por haberles cumplido infinidad de favores. Actualmente, la creencia popular se encuentra ampliamente extendida por el territorio de la República de Argentina.

Santuario de Gauchito Gil

El Santuario del Gauchito es conocido como la Cruz y se encuentra en el cruce de las rutas número 119 y 123, exactamente a 8 km de distancia del pueblo de Mercedes en la Provincia de Corrientes. Es este el lugar en donde se encuentra el árbol en el cual, según la creencia popular, Antonio Mamerto Gil Nuñez fue colgado y asesinado a sangre fría a manos de su captor. Este último fue el que decidió construir en el mismo lugar en que cometió el crimen un altar en honor a Gil, después de que le haya salvado la vida a su hijo que se encontraba enfermo. (ver artículo:Monasterio de Santa Catalina de siena arequipa)

El santuario es una pequeña edificación que contiene en su interior una estatua en donde se representa a la figura del Gauchito Gil.

Ofrendas

El Gauchito Gil es considerado un santo pagano, es decir, las ceremonias y actos religiosos que se celebran en su honor no pertenecen ni son admitidas por la Iglesia Católica. Año tras año miles de fervorosos creyentes se dirigen al lugar de la ruta en Concepción, donde está ubicado su altar para rendirle homenaje, pedirle favores, agradecerle y venerarlo. Los obsequios que le entregan como forma de agradecerle los favores concedidos son muchos y muy variados, pueden encontrarse placas, velas, cintas, collares, flores, estatuas, prendas de ropa, cruces, comida, vino, etc. Está tan extendida la creencia que es protagonista de canciones.

Rituales

Cada 8 de enero, tiene lugar una de las expresiones de fe más populares en el norte de la República Argentina. Miles de fieles peregrinan hacia la localidad de Concepción, lugar donde fue asesinado el Gauchito Gil, para honrar al santo popular que consideran canonizado por el mismo pueblo. Los creyentes se congregan en el árbol donde supuestamente fue asesinado el popular personaje. Llegan provenientes de todas las Provincias de Argentina y de los países limítrofes como Bolivia, Paraguay, Brasil, Chile y Uruguay en auto, camiones, bicicletas, autobuses y hasta caballos, incluso de rodillas, como cumplimiento de una promesa, para celebrar una fiesta en su honor y agradecerles por los favores concedidos.

En la fiesta predomina el color rojo, camisas, cintas para el pelo, velas, fotografías, cruces y placas son algunos de los objetos forrados con este llamativo color. El uso del color rojo se debe a la deidad de San Baltasar, quien es representado con una túnica roja intensa. De este santo, muy popular en las provincias argentinas de Entre Ríos, Chaco y Formosa, también era muy devoto el propio Antonio Mamerto Gil Nuñez, el Gauchito Gil. Por esta razón el color rojo es la tonalidad que más predomina en la celebración.

La multitudinaria tradición pagana de origen correntino congrega a más de trescientas mil personas cada año y es ampliamente festejada entre bailes, música, oraciones, asados, todo tipo de bebidas, entre ellas el popular mate argentino, canciones, lágrimas y anécdotas.

Uno de los rituales consiste en escribir en una hoja de papel la petición al santo Guachito Gil, atarla a tronco o palo con un pañuelo o trozo de tela de color rojo y dejarla en el árbol donde el gaucho correntino murió. Los fieles también suele combinar la imagen del Gauchito Gil con la del Santo San la Muerte, muy popular entre las provincias del norte de la Argentina. Estos santos son utilizados como medios de protección contra los enemigos.

El objetivo es agradecerle a través de una fiesta celebrada en plena carretera. Muchos montan campamentos, lo que ocasiona que cada 8 de enero las rutas de la Provincia de Corrientes se vuelvan intransitables por la cantidad de gente que asiste a la celebración.

Durante la celebración los creyentes aseguran que desaparecen las diferencias sociales o las rivalidades que los dividen y todos se unen para venerar al Gauchito Gil es una de las demostraciones de fe más populares, multitudinarias y características de la cultura argentina. (ver artículo:Pirámide de Mayo)

Milagros

Popularmente, el Gauchito Gil es un santo venerado por lo más pobres y desfavorecidos. Entre sus creyentes suelen encontrarse personas con historias de vida violentas y desafortunadas. Por su fama de bandido discriminado y desertor, el Gauchito más popular de Corrientes es muy popular en las cárceles y cuenta entre sus devotos a delincuentes o ex presidiarios que se encomiendan al santo para que los proteja de los enemigos que buscan hacerles daño.

Miles de creyentes asisten cada año al Santuario del Gauchito Gil, le construyen pequeños altares en sus casas, llevan en sus bolsillos pequeñas figuras y estampas que lo representan, incluso de tatúan como forma de agradecimiento por protegerles.

El primer milagro que se conoció del Gauchito Gil fue por boca del mismo hombre que lo asesinó. El hombre afirmó que Gil le salvó la vida a su hijo. El testimonio cuenta que momentos antes de morir desangrado Antonio Mamerto Gil Nuñez le dijo a su asesino que se había enterado que su hijo estaba gravemente enfermo. Le pidió que cuando llegara a su casa y viera a su hijo hiciera una oración su nombre, si cumplía con esta petición el enfermo iba a ser salvado. El hombre al comprobar que su hijo se encontraba mal de salud, decidió rezar en nombre del gaucho asesinado. Días después, la promesa de Gil había sido cumplida, el joven había sanado. Por esta razón el hombre decidió dirigirse al lugar donde se encontraba el árbol en el cual Antonio Mamerto Gil Nuñez fue asesinado, le llevó una cruz y se propuso construirle un altar.

Hoy en día, son muchos los que afirman el Gauchito Gil atendió a sus suplicas, ruegos y promesas y aseguran que les salvó la vida a ellos mismos o a algún ser querido. Los testimonios afirman que el santo correntino los curó de enfermedades, les ayudó a encontrar trabajo, los ayudó a salir de una relación amorosa desafortunada, los protegió mientras estuvieron en la cárcel, entre muchas otras historias.

Gauchito Gil y San la Muerte

San La Muerte es una entidad pagana y por lo tanto no admitida por la Iglesia Católica. Este santo ampliamente venerado en el territorio las provincias del litoral argentino, especialmente en Corrientes también en Chaco y Misiones, también en algunos lugares Paraguay y al sur del Brasil, sobre todo en los estados limítrofes con Argentina, como Rio Grande del Sur, Paraná o Santa Catarina. Los que veneran a Gauchito gil también son devotos de esta deidad, por lo que suele hablarse de un sincretismo, una fusión de ambas doctrinas.

San la Muerte, también suele llamársele Señor La Muerte, es un santo que está representado como a un esqueleto humano, cubierto por una túnica negra que sostiene en su mano una guadaña, una especie de hoz más delgada y de hojalata que es utilizada en el campo para cortar la hierba o los cereales.

La leyenda de San la Muerte cuenta que de vivo este era un monje jesuita dedicado a la evangelización y curación de aborígenes y de los enfermos de lepra en las provincias del litoral argentino (Misiones, Entre Ríos, Santa Fé, Formosa, Chaco y Corrientes). Era un monje muy popular que se había ganado la simpatía de mucho. No obstante, se le acusó de brujería y fue encarcelado. Mientras estaba en su celda sus carceleros le pasaban la comida debajo de la puerta. Pero un 20 de agosto cuando entraron al lugar para comprobar en qué estado se encontraba, el cuerpo del monje ya no era el mismo. En su lugar, solo encontraron el esqueleto de pie vestido con la oscura túnica. Este al ver entrar a sus captores levantó su brazo y los señaló. Según la creencia, los hombres señalados murieron días después en extrañas circunstancias.

Los devotos suelen venerar de forma conjunta a Gauchito Gil y San la Muerte por varias razones. En primer lugar el mismo Gil, mientras estuvo vivo, creía y le rendía culto a San la Muerte. Este santo es conocido por conceder favores a aquellos que busquen protección contra enemigos, para vengar malos tratos o desaires, para mantener o encontrar un trabajo, etc.

Según la creencia popular el Gauchito Gil es un desertor y mala conducta que contaba con varios enemigos y  habitualmente tenía problemas con la ley. Probablemente esta sea la razón por la cual le rendía tributo a San la Muerte. De igual forma, Gil por su fama de desertor buscado por las autoridades, es un santo seguido por personas con problemas para seguir las leyes del sistema, aquellos que tienen vidas violentas y son muy populares en las cárceles.

Los creyentes suelen cargar consigo pequeñas estatuas del santo, también suelen tatuárselo y de esta forma creen que va a estar siempre protegidos del peligro.

San Baltasar y Gauchito Gil

San Baltasar es un santo negro basado en la creencia en Baltasar, uno de los tres reyes magos, pertenecientes a la religión cristiana. Su culto fue popularizado entre la cultura guaraní y en las provincias limítrofes argentinas de Corrientes, Entre Ríos, Chaco y también en Formosa a través de la migración brasileña en estos territorios. En Argentina es una tradición celebrada por los pueblos afrodescendientes que se popularizó a mediados del siglo XIX, donde tomaban la fecha para celebrar sus tradiciones y cultura. Los rituales incluyen música, bailes y toques de tambores, todas muestras culturales influenciadas por las celebraciones africanas.

En la Provincia de Corrientes, en particular, al ser una de las provincias limítrofes con los estados del sur de Brasil, es una deidad muy conocida y venerada entre la población. Desde el 5 de enero hasta el 7 del mismo mes, son celebradas las fiestas en honor a este santo. De hecho, es la única celebración de origen afroamericano que es celebrada en el territorio argentino.

Según la creencia popular, Antonio Mamerto Gil Nuñez, Gauchito Gil, al igual que muchos correntinos, era devoto de este santo. La leyenda cuenta que su muerte tuvo lugar un día después de que culminaran las fiestas a esta deidad y que incluso, días antes de su muerte había asistido a una de las celebraciones.

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