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Palacio de Heidelberg. Conoce todo sobre este Palacio

Palacio de Heidelberg un ambicioso castillo de la época medieval, escenario de varias guerras lo que llevo a su destrucción, además de ser atacado también por la naturaleza. Este palacio a pesar de estar hoy casi en ruinas, lo envuelve aires de romanticismo por su hermosa ubicación. Ven y conoce sobre este monumento.

PALACIO DE HEIDELBERG

El Palacio de Heidelberg es un castillo de la época del medio evo, se ubica en la pendiente norte del Königstuhl (silla del rey) en las montañas de Odenwald, estado federal alemán Baden-Wurtemberg.
La estructura del Palacio de Heidelberg permanece erguida en la falda de la colina, mas su estado de conservación es tan solo ruinas, pero aun así son claro ejemplo en los Alpes del norte de Alemania de la era de la arquitectura del renacimiento. (ver articulo: Palacio de Nymphenburg)

Origen del Castillo

La fecha de construcción del Palacio de Heidelberg se desconoce, cuando esto sucede con los monumentos antiguos los historiadores lo que hacen es indagar sobre el último vestigio en la historia donde pudiera ser mencionado para así colocarlo cronológicamente en el tiempo. En el caso del Palacio de Heidelberg se encontró el registro histórico, a partir de la época de Luis I de Baviera, el cual hiso una visita al palacio y recibido por el emperador Federico II Hohenstaufen, Conde Palatino por lo que la región se consideraba un palatinado. Este acontecimiento ubica al Palacio Heidelberg como existente en el año 1214, a partir de ahí son sus rasgos históricos. (ver articulo: Palacio de Sanssouci)

Posterior a esa reseña se encuentra otra que involucra a Martin Lutero con sus luchas por mantener sus tesis de teología, teniendo de escenario la ciudad de Heidelberg en esta reseña se dice que Martin Lutero estuvo de paso por el castillo o Palacio de Heidelberg, corrían los tiempos del rey Luis V Elector Palatino, que nos ubica entre los años 1508 y 1544.

Inicio de su Destrucción

Posterior a las tesis dogmáticas de Martin Lutero se levantaron luchas subversivas contra lo que representaba el santo imperio sacro (1619), lo que desencadeno la guerra de los 30 años. El palacio de Heidelberg ubicado dentro de las escenas de esta guerra marco el comienzo de su destrucción.
El Palacio de Heidelberg vuelve a ser destruido durante los años finales del siglo 17, y esta vez en varias oportunidades, ahora en los combates de Francia con el sur de Alemania por la sucesión de la monarquía, llamada la guerra de sucesión que duro 9 años. (ver articulo: Palacio Pitti)

No siendo suficiente el aguante de esta edificación dentro de tantas guerras religiosas, y de obtención de poder, en 1764 es atacado por la naturaleza, cayendo sobre el Palacio de Heidelberg, dos rayos uno detrás del otro, causando grandes daños en su estructura por los incendios.Antes de que esto aconteciera, el palacio había sido objeto de varias reparaciones.

Atraídos por la majestuosidad del Palacio de Heidelberg en la última década del siglo 19 se conformaron grupos de multidisciplinarios especialistas, llegados de todas partes de Alemania con la tarea de estudiar reconstruir en su totalidad las instalaciones del castillo. Una vez estudiado todos los escenarios posibles, el resultado arrojado de las investigaciones fue que no era factible hacer una reconstrucción, más sin embargo se podían realizar trabajos de conservación y poder mantenerlo al estado que presentaba en esos momentos. Según decían los especialistas los daños causados por el incendio en los interiores del Palacio de Heidelberg eran muy grandes. (ver articulo: Palacio Real de Bruselas)

El Palacio de Heidelberg y su encanto romántico

Quizás el hecho de ubicarse a 80 metros de altura sobre el nivel del mar y como una estampa en las faldas de la colina El Königstuhl, en las montañas de Odenwald, El Palacio de Heidelberg sea considerado como una representación romántica. Esta idea de romance fue aprovechada por el turismo local y en la actualidad es utilizado el Palacio de Heidelberg para la celebración de matrimonios en su capilla restaurada.
Muchas veces fue destruido y reconstruido, pero el encanto romántico no se perdió a través de los años, su imagen de arenisca rojiza con la cual fue construido, rodeado por el verde bosque de la montaña, es una visión imponente desde la ciudad de Heidelberg a los pies de la montaña.

No obstante subir hasta el Palacio de Heildenberg, permite obtener una vista hermosa tanto de lo que un día represento el ambicioso proyecto del imperio sacro como la imagen desde lo alto de la ciudad de Heildenberg, esto se logra por medio de un teleférico o funicular que llega hasta la cima de la colina El Königstuhl (568 metros sobre el nivel del mar), el cual tiene una parada intermedia en el Palacio de Heidelberg.
El Palacio de Heidelberg fue postulado en la lista de los monumentos que buscaban ser seleccionados como la octava maravilla del mundo actual.

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